El Asedio del Fuerte Zeelandia es el nombre de la Invasión de Koxinga a Taiwán. El asedio comenzó en 1661 y terminó en 1662. Puso fin al dominio de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales sobre Taiwán. Tras el asedio, el Reino de Tungning gobernó la isla. Se dice que este acontecimiento fue "una guerra que determinó el destino de Taiwán en los cuatrocientos años".

 

Antecedentes

Zheng Chenggong, conocido en Occidente como Koxinga, fue un líder militar y mercante de origen chino que se presentó como leal a la dinastía Ming caída ante los manchúes. A mediados del siglo XVII, Koxinga buscó una base segura desde la cual mantener la resistencia contra la dinastía Qing y controlar rutas comerciales en el Mar de China Meridional. En 1661 organizó una expedición naval con la intención de expulsar a la Compañía Holandesa de las Indias Orientales (VOC) de la isla de Taiwán, donde los holandeses mantenían fuertes —entre ellos el estratégico Fuerte Zeelandia, en la bahía de Anping (la actual Tainan).

Desarrollo del asedio

La operación de Koxinga combinó un desembarco anfibio, bloqueo naval y operaciones de tierra. Tras el desembarco inicial y el ataque a posiciones periféricas (incluido el Fuerte Provintia), sus fuerzas avanzaron sobre el Fuerte Zeelandia. Aunque las cifras varían según las fuentes, se estima que la expedición de Koxinga contaba con miles de combatientes y una flota numerosa, mientras que la guarnición holandesa en Zeelandia estaba compuesta por centenares de europeos, soldados provenientes de Japón y aliados locales.

El asedio se caracterizó por:

  • Bloqueo naval impuesto por las fuerzas de Koxinga, que obstaculizó la llegada de refuerzos y suministros a los defensores.
  • Acciones de desgaste: bombardeos, escaramuzas y corte de rutas de abastecimiento que provocaron hambruna y enfermedades dentro del fuerte.
  • Negociaciones intermitentes: hubo intercambios de cartas y propuestas de rendición antes del desenlace final, pero las condiciones impuestas y la situación táctica llevaron a la capitulación holandesa.

Rendición y consecuencias inmediatas

El comandante holandés, Frederick Coyett, finalmente acordó rendirse ante Koxinga. La fecha de la rendición se registra a comienzos de 1662; tras ella la mayoría de la guarnición y colonos holandeses abandonaron la isla y regresaron a bases holandesas en la región. La caída de Zeelandia significó el fin efectivo del dominio colonial directo de la VOC en la isla.

Tras la victoria, Koxinga estableció el Reino de Tungning con capital en la región de Tainan (Anping). Aprovechó las infraestructuras hollandesas —cannones, almacenes y fortificaciones— y promovió la colonización agrícola por parte de inmigrantes chinos, el desarrollo de cultivos comerciales (como la caña de azúcar y el arroz) y el control de rutas comerciales regionales.

Impacto a medio y largo plazo

  • Demográfica y social: la llegada de poblaciones chinas aumentó considerablemente la presencia han en las llanuras costeras, lo que transformó la composición étnica y provocó tensiones y desplazamientos entre los pueblos indígenas de la isla.
  • Política: Taiwán dejó de ser una plaza colonial VOC y se convirtió en un refugio y base de poder para los restos de la resistencia pro-Ming. El Reino de Tungning se mantuvo independiente de facto hasta su derrota frente a la dinastía Qing en 1683.
  • Comercial y militar: la eliminación del control holandés reorganizó las rutas comerciales y convirtió a Taiwán en un actor regional bajo gobierno chino local, con la isla utilizada como punto de apoyo para operaciones marítimas en el Mar de China Meridional.

Legado histórico

El asedio y la expulsión de los holandeses por Koxinga han sido interpretados de maneras distintas según contextos políticos y culturales: para algunos, Koxinga es un símbolo de resistencia contra la dominación extranjera y un precursor del control chino sobre Taiwán; para otros, el episodio marca el inicio de procesos que llevaron a la transformación de la sociedad y al desplazamiento de comunidades indígenas. En la historiografía taiwanesa y en narrativas de China continental, la figura de Koxinga (Zheng Chenggong) conserva una importancia simbólica notable.

Es importante considerar que las cifras, detalles de las negociaciones y relatos contemporáneos varían entre fuentes europeas, chinas y locales; por ello se suele hablar de estimaciones y de perspectivas distintas sobre la magnitud y las consecuencias exactas de los acontecimientos.