Bad es el séptimo álbum de estudio del cantante Michael Jackson, publicado en 1987 por la discográfica Epic Records. Producido junto a Quincy Jones, el disco reafirmó a Jackson como una figura central del pop mundial tras el éxito de Thriller. Bad combina elementos de R&B, pop rock y soul, y se caracteriza por arreglos potentes, producción pulida y un énfasis en la imagen visual y coreográfica del artista.
Producción y características musicales
Las sesiones de grabación de Bad buscaron un sonido más agresivo y directo en comparación con trabajos previos. Jackson propuso originalmente una lista mucho más amplia de canciones —se llegó a comentar que quería decenas de temas—, pero la selección final quedó reducida por el equipo de producción para lograr coherencia. En la edición en CD se incluyó la canción "Leave Me Alone" como pista adicional. El álbum mezcla sintetizadores, guitarras eléctricas, arreglos orquestales puntuales y voces corales, y aborda desde baladas románticas hasta temas con matices sociales y urbanos.
Sencillos y vídeos
Casi la totalidad de las canciones fueron explotadas como sencillos en distintos mercados y muchas contaron con videoclips de gran producción, que reforzaron la presencia mediática del disco. Entre los sencillos más conocidos figuran:
- "Bad"
- "The Way You Make Me Feel"
- "Man in the Mirror"
- "Smooth Criminal"
- "Dirty Diana"
- "I Just Can't Stop Loving You"
- "Another Part of Me"
- "Leave Me Alone"
- "Liberian Girl"
Varios de esos clips fueron piezas icónicas de la década por su coreografía, narrativa y producción cinematográfica; el álbum aprovechó el auge de la videopromoción en televisión y video musical para consolidar su impacto.
Recepción, premios y legado
Bad obtuvo un gran éxito comercial en todo el mundo: es uno de los álbumes más vendidos de la historia y alcanzó posiciones destacadas en listas internacionales, entre ellas ser uno de los más vendidos en el Reino Unido. De este álbum salieron cinco sencillos que llegaron al número uno en la lista estadounidense Billboard Hot 100, un récord hasta entonces para un solo álbum. Ganó premios importantes, incluidos dos premios Grammy, y recibió críticas en su mayoría favorables; por ejemplo, la revista Rolling Stone lo situó en su lista de los mejores álbumes, y el crítico Davitt Sigerson lo calificó como superior en algunos aspectos a trabajos previos.
Además, Bad impulsó una extensa gira mundial que consolidó la dimensión escénica de Jackson y elevó el estándar de los conciertos pop en términos de puesta en escena y coreografía. El álbum aparece en recopilaciones y libros que señalan discos esenciales que conviene escuchar, y sigue siendo referencia recurrente al hablar de la evolución del pop comercial a finales del siglo XX.
Datos notables: la producción contó con la supervisión de Quincy Jones, la edición en CD añadió material adicional y la combinación de estilos musicales y recursos visuales convirtió a Bad en un ejemplo temprano de álbum concebido tanto para el consumo auditivo como visual. Para profundizar en la discografía de Jackson y en las fichas técnicas del álbum, puede consultarse material especializado y archivos discográficos contemporáneos.
Fuentes y lecturas relacionadas: biografías del artista y análisis de la era del videoclip y la producción pop de los años 80, así como las reseñas publicadas por medios musicales que siguen discutiendo la influencia de Bad en la cultura popular.