Descripción general
El Redbone Coonhound es un sabueso olfativo estadounidense desarrollado para cazar y seguir el rastro de la presa. Se valora por su resistencia, su fino olfato y un ladrido claro y musical que usa para comunicarse con los cazadores. Los Redbone suelen mantenerse tanto como perros de trabajo como como compañeros de familia.
Características físicas
Los Redbone Coonhounds son perros de tamaño mediano a grande, bien musculosos, con un pelaje corto y brillante que por lo general es de un rojo intenso uniforme. Tienen cabezas anchas, orejas largas y algo redondeadas, y una cola llevada con una curva suave. Entre sus rasgos típicos destacan los hombros fuertes, el pecho profundo y las patas largas, construidas para la resistencia más que para la velocidad explosiva.
Temperamento y habilidades
Estos sabuesos son decididos y se concentran en el trabajo de olfato, aunque a menudo muestran un temperamento equilibrado con las personas. Son inteligentes, enérgicos y necesitan ejercicio regular y estimulación mental. En el rastro utilizan una voz fuerte y distintiva para señalar la ubicación y el avance de la presa.
Historia y desarrollo
Desarrollado en el sur de Estados Unidos durante el siglo XIX, el Redbone evolucionó a partir de sabuesos olfativos importados de las Islas Británicas y fue refinado por criadores estadounidenses para adaptarse a bosques densos y terrenos difíciles. La raza se fue reconociendo y consolidando a través de clubes regionales de caza y, más tarde, por organizaciones caninas nacionales. Para más información sobre su historia, consulte recursos sobre la raza.
Usos e importancia
- Caza: especializado en seguir el rastro y arrinconar mapaches, linces rojos y otros animales con piel; a veces se usa con presas mayores cuando el terreno lo permite.
- Trabajo: apreciado para la caza nocturna por su resistencia y su voz.
- Compañía: puede adaptarse bien a la vida familiar si recibe suficiente actividad y entrenamiento.
Cuidados, salud y rasgos distintivos
Su mantenimiento es sencillo: el ejercicio regular, el cepillado básico y el cuidado de los oídos son importantes. Entre los problemas de salud más comunes en la raza figuran los problemas articulares y las infecciones de oído típicas de los sabuesos de orejas caídas. Como rasgos distintivos frente a otros coonhounds destacan el pelaje rojo uniforme y una silueta algo más elegante. Los futuros propietarios deben prepararse para un estilo de vida activo y un adiestramiento constante.