En 2015, extremistas islámicos mataron a cuatro blogueros y a un editor en Bangladesh. Según un informe del Comité para la Protección de los Periodistas, Bangladesh es el cuarto país más mortífero para los periodistas. Estos asesinatos formaron parte de una serie de ataques violentos dirigidos contra personas identificadas pública o privadamente como seculares, ateas o críticos de interpretaciones religiosas conservadoras.

Antecedentes

La oleada de violencia se relaciona con la polarización política y religiosa que aumentó tras el movimiento Shahbag de 2013 —un amplio movimiento ciudadano que exigía castigo para los crímenes de guerra de 1971— y con la aparición de grupos extremistas locales. En 2013, un grupo que se presenta como filial de Al Qaeda, conocido como Ansarullah Bengali Team, publicó una lista con 84 nombres de personas que quería silenciar; entre los señalados figuraban blogueros, activistas y escritores críticos con el extremismo religioso. En 2015, al menos ocho personas que aparecían en esa lista habían sido asesinadas: Avijit Roy (frecuentemente escrito también Avajit), Rajeeb Haider, Jafar Munshi, Mamun Hossain, Jagatjyoti Talukder, Arif Hossain Dwip, Ziauddin Zakaria Babu y Wasikur Rahman.

Víctimas y motivos alegados

Las víctimas incluían a autores de blogs, organizadores de foros seculares, activistas del movimiento Shahbag y editores que publicaban obras controvertidas desde la perspectiva de grupos religiosos conservadores. Algunos asesinatos se justificaron públicamente por los atacantes como represalia por supuesta "difamación de la religión" o por «herir sentimientos religiosos». Por ejemplo, Jafar Munshi ( জাফর মুন্সি ) y Anjali Devi ( অঞ্জলী দেবীর ) fueron asesinados tras ser acusados de cuestionar normas religiosas locales —según reportes, entre las controversias figuraba su negativa a imponer el hiyab a las estudiantes en su entorno—.

Varias de las personas asesinadas habían sido partidarias del movimiento Shahbag ( (শাহবাগ আন্দোলন ), cuyo nombre proviene del distrito de Shahbag ( (শাহবাগ) ). Entre ellas se mencionan a Ashraful Alam ( (আশরাফুল আলম ), Arif Raihan Deep ( (আরিফ রায়হান দীপ ), Nurul Islam Faruki ( (নুরুল ইসলাম ফারুকী ), Jagat Jyoti Talukder ( (জগৎজ্যোতি তালুকদার ) y Jakaria Babu ( (জাকারিয়া বাবু ).

Métodos, investigaciones y respuesta

Los atacantes emplearon métodos brutales: apuñalamientos, degollamientos y ataques con machetes en espacios públicos como calles y ciclovías, a menudo a plena luz del día. Las investigaciones y detenciones por estos crímenes han sido objeto de críticas: organizaciones de derechos humanos y prensa han denunciado demoras, falta de protección para las personas amenazadas y, en algunos casos, una respuesta policial inadecuada. A su vez, grupos internacionales reclamaron mayor diligencia en la investigación y en la persecución de los autores materiales e intelectuales de los ataques.

Impacto en la libertad de expresión

Los asesinatos y las amenazas generaron un efecto de alarmante autocensura entre periodistas, blogueros y escritores. Muchas personas dejaron de publicar contenido crítico, emigraron o pasaron a plataformas menos visibles; editores y librerías también se mostraron más reticentes a publicar obras consideradas polémicas. Organizaciones locales e internacionales han subrayado la necesidad de medidas eficaces de protección, reformas legales para garantizar la libertad de expresión y procedimientos judiciales transparentes que lleven a la rendición de cuentas.

Situación y llamados

El episodio de 2013–2015 marcó un punto de inflexión en el debate sobre laicidad, seguridad y libertad de expresión en Bangladesh. Aunque el Gobierno y las autoridades de seguridad llevaron a cabo detenciones y en algunos casos presentaron cargos, persisten las preocupaciones sobre la impunidad, la radicalización y la protección de quienes ejercen el derecho a la crítica y a la disidencia. Organizaciones de derechos humanos, medios y la comunidad internacional continúan pidiendo investigaciones completas, protección efectiva para periodistas y activistas, y medidas para combatir el extremismo violento sin restringir libertades civiles.

Nota: Este resumen reúne información general sobre los asesinatos de blogueros y secularistas en Bangladesh entre 2013 y 2015 y sobre su contexto social y político. Los nombres citados corresponden a víctimas y personas mencionadas públicamente en ese periodo.