Non sequitur significa literalmente “no se sigue” en latín. Es un tipo amplio de falacia lógica: un argumento defectuoso cuyo paso desde las premisas hasta la conclusión no está justificado.

Definición y distinción

En términos formales, un non sequitur es un argumento deductivo que no es válido: aunque sus premisas sean verdaderas, la conclusión puede ser falsa porque no se deriva necesariamente de ellas. Esto contrasta con un argumento válido, donde si las premisas son verdaderas la conclusión debe ser verdadera. La solidez de un argumento requiere además que las premisas sean verdaderas.

En la práctica, el término se usa con frecuencia para referirse a argumentos inválidos que no tienen un nombre formal específico (es decir, a una falacia formal sin nombre concreto). También se emplea en lenguaje coloquial para señalar conclusiones irrelevantes o que no guardan relación con lo afirmado.

Ejemplos

Un ejemplo sencillo del tipo de error es el siguiente silogismo:

  1. Todos los pájaros tienen alas.
  2. Esa criatura tiene alas.
  3. Por lo tanto, esa criatura es un pájaro.

Este razonamiento es inválido: la conclusión no se sigue necesariamente de las premisas, porque hay muchas otras cosas que tienen alas (murciélagos, insectos, aviones), por lo que las premisas podrían ser verdaderas y la conclusión falsa.

Otro patrón lógico que es un non sequitur clásico (con nombre, “afirmación del consecuente”) es:

  • Si P entonces Q.
  • Q.
  • Por lo tanto, P.

Por ejemplo: “Si llueve, la calle estará mojada. La calle está mojada; por lo tanto, ha llovido.” La calle podría estar mojada por otras causas (manguera, limpieza, etc.).

En sentido más amplio, muchos non sequitur son informales: la conclusión es irrelevante o no responde al argumento planteado (por ejemplo, cambiar de tema, atacar a la persona en vez de la tesis, o extraer conclusiones exageradas sin justificación). A veces se etiqueta como ignoratio elenchi o “conclusión irrelevante”.

Cómo detectar un non sequitur

  • Revisa la forma lógica: pregunta si la conclusión se sigue necesariamente de las premisas. Si puedes imaginar todas las premisas verdaderas y la conclusión falsa, el argumento es inválido.
  • Busca contraejemplos: piensa en situaciones o casos donde las premisas sean ciertas pero la conclusión no lo sea.
  • Analiza la relevancia: verifica que las premisas aporten razones directamente relacionadas con la conclusión y no información irrelevante.
  • Pide clarificación: muchas veces el error surge por supuestos ocultos; exigir que se expongan las premisas implícitas ayuda a evaluar la validez.

Consejos para responder

  • Señala exactamente en qué punto la conclusión deja de seguirse y propón un contraejemplo concreto.
  • Si la falacia proviene de una premisa implícita, pídele al interlocutor que la formule o muestre evidencia para ella.
  • Ofrece una reconstrucción válida del argumento, si es posible, o muestra qué premisa adicional sería necesaria para que la conclusión se siguiera.

Resumen

El non sequitur es un término paraguas para argumentos deductivos inválidos y para conclusiones que no guardan relación lógica con las premisas. Diferenciar validez (forma correcta) y solidez (validez + premisas verdaderas) ayuda a evaluar estos errores. Detectarlo exige atención a la estructura del argumento, a la relevancia de las premisas y a posibles contraejemplos.

Para ejemplos y conceptos relacionados, puede consultarse el silogismo y otras entradas sobre falacias formales e informales.