Las próximas elecciones federales alemanas se celebrarán a más tardar el 26 de octubre de 2025 para elegir a los miembros del 21.º Bundestag. El día exacto lo fija el presidente federal. El resultado determinará la composición del Bundestag e influirá en qué partidos pueden formar una coalición de gobierno y proponer al canciller federal.

Sistema electoral y cómo funcionan los votos

Alemania utiliza un sistema de representación proporcional mixta que combina dos votos. Los electores emiten un primer voto (Erststimme) para un candidato de circunscripción, decidido por mayoría simple, y un segundo voto (Zweitstimme) para una lista de partido que determina la representación proporcional global. Para obtener escaños de lista se requiere un umbral nacional del 5% o ganar tres mandatos directos. Los escaños de exceso (Überhangmandate) y de compensación (Ausgleichsmandate) pueden hacer que el Bundestag supere su cifra nominal de 598 miembros para preservar la proporcionalidad.

Calendario, formalidades y planificación práctica

Según la Ley Fundamental, el presidente elige la fecha de la elección; en la práctica, las elecciones federales se programan para un domingo o un día festivo con el fin de maximizar la participación. Aunque el plazo del 26 de octubre de 2025 marca la última fecha posible, el gobierno y el presidente suelen acordar un día concreto con varios meses de antelación para que los partidos, las autoridades electorales y los votantes puedan prepararse.

Partidos, coaliciones y relevancia política

Entre los principales partidos que se espera que compitan figuran la unión democristiana/CSU, los socialdemócratas (SPD), Los Verdes, los liberales (FDP), Alternativa para Alemania (AfD) y Die Linke. Como ningún partido ha logrado mayoría en la Alemania de posguerra, la formación de coaliciones tras la votación determinará el próximo gobierno. Las elecciones de 2021 produjeron una coalición de tres partidos, llamada semáforo, bajo el canciller Olaf Scholz, lo que ilustra la importancia de la negociación y el compromiso.

Entre los factores clave a vigilar están los cambios en la cuota del segundo voto, que fijan la fuerza proporcional, el número de mandatos directos que pueden alterar el cálculo de escaños, la participación electoral y las variaciones regionales. La elección marcará la agenda interna de Alemania y su papel en los asuntos europeos e internacionales.