El riesgo moral es un término utilizado en economía. El premio Nobel Paul Krugman explica el riesgo moral como "cualquier situación en la que una persona toma la decisión sobre cuánto riesgo asumir, mientras que otra asume el coste si las cosas van mal"[. ]
En otras palabras, un "riesgo moral" es una situación en la que los posibles costes de una acción arriesgada no son asumidos por el que asume el riesgo.
Ejemplo: Una persona contrata un seguro contra el robo de automóviles. Después de comprar la protección contra este tipo de siniestro, la misma persona puede ser menos precavida a la hora de cerrar su coche. De ser así, se trata de una especie de riesgo moral. Las consecuencias previstas del robo del vehículo son ahora en parte responsabilidad de la compañía de seguros. ¿Mostrará la persona el mismo grado de cuidado a la hora de cerrar el coche independientemente de que haya un seguro o una póliza de seguros?
El "riesgo moral" es una especie de incentivo inverso (incentivo perverso).
¿Cómo funciona el riesgo moral?
El riesgo moral aparece cuando existe una discrepancia entre quien toma las decisiones y quien soporta las consecuencias económicas. Suele darse tras la firma de un contrato o la adopción de una protección (por ejemplo, un seguro, una garantía o un rescate público). Al transferir parte del coste o del riesgo a otra parte, el actor protegido tiene menos incentivo para actuar con prudencia.
Causas y mecanismos
- Asimetría de incentivos: quien recibe la protección no comparte completamente las pérdidas potenciales.
- Asimetría de información: el proveedor de protección no puede observar o verificar fácilmente el comportamiento del protegido.
- Contratos incompletos: los contratos no pueden prever todas las contingencias ni controlar todas las acciones, lo que deja espacio a conductas arriesgadas.
- Expectativas de rescate: la creencia de que el Estado o una institución intervendrá en una crisis (por ejemplo, con bancos "demasiado grandes para caer") aumenta la propensión a asumir riesgos.
Ejemplos comunes (más allá del seguro de automóviles)
- Seguros de salud: los pacientes pueden consumir más servicios médicos o medicamentos cuando pagan poco o nada de su bolsillo.
- Bancario y financiero: bancos o instituciones financieras que esperan rescates públicos pueden tomar riesgos excesivos (apalancamiento, inversiones arriesgadas).
- Rescates corporativos: empresas que anticipan salvatajes gubernamentales pueden reducir su disciplina financiera.
- Desempleo y subsidios: prestaciones muy generosas y sin condicionalidad pueden reducir el incentivo a buscar empleo activamente.
- Contratos principal-agente: directivos (agentes) pueden tomar decisiones que beneficien sus incentivos personales en detrimento de los accionistas (principales) si no hay mecanismos de supervisión adecuados.
- Medio ambiente: empresas que creen que el Estado cubrirá daños ambientales pueden relajar controles y prácticas seguras.
Impacto económico
El riesgo moral genera varias consecuencias negativas para la eficiencia económica:
- Costes mayores: aumentan las pérdidas esperadas y, en el caso de seguros, las primas se elevan para cubrir el riesgo adicional.
- Ineficiencias al asignar recursos: decisiones excesivamente arriesgadas pueden desviar capital de usos productivos a actividades de alto riesgo y bajo valor social.
- Riesgo sistémico: en sectores clave (por ejemplo, la banca), la asunción generalizada de riesgos puede contribuir a crisis financieras con efectos macroeconómicos graves.
- Problemas de equidad: si unos agentes son rescatados y otros no, puede incrementarse la percepción de injusticia y desincentivar el comportamiento prudente.
Cómo reducir o gestionar el riesgo moral
Existen instrumentos y políticas para mitigar el riesgo moral sin eliminar por completo la protección necesaria:
- Compartir riesgo: deducibles, copagos y franquicias en seguros hacen que el protegido comparta parte del coste y mantenga incentivos para comportarse con cuidado.
- Experiencia y tarificación diferenciada: primas según historial de siniestros (experience rating) incentivan el buen comportamiento.
- Monitorización y auditorías: supervisión continua, controles y visitas de verificación reducen la asimetría informativa.
- Contratos basados en rendimiento: salarios vinculados a objetivos, bonos con cláusulas de clawback o requisitos de capital y colateral.
- Regulación y límites: requisitos de capital, límites de apalancamiento y marcos de resolución bancaria para evitar expectativas de rescate sin disciplina.
- Transparencia y reputación: mayor divulgación de información y la pérdida de reputación funcionan como barreras a conductas agresivas.
- Condicionalidad de rescates: cuando existe intervención pública, imponer condiciones y reestructuración reduce el incentivo a asumir riesgos ex ante.
Riesgo moral vs. selección adversa
Es importante distinguir riesgo moral de selección adversa. La selección adversa ocurre antes de cerrar un contrato: quienes tienen mayor probabilidad de sufrir una pérdida son más propensos a contratar un seguro (problema de información privada). El riesgo moral, en cambio, ocurre después de celebrado el contrato y se relaciona con cambios en el comportamiento inducidos por la protección.
Conclusión
El riesgo moral es un problema central en el diseño de contratos, mercados de seguros y políticas públicas. Minimizarlo exige un equilibrio: ofrecer protección suficiente para cubrir riesgos legítimos, al mismo tiempo que se mantienen incentivos para comportamientos prudentes. Las soluciones combinan mecanismos de mercado (diseño de contratos, precios según riesgo) y medidas regulatorias (supervisión, requisitos de capital y normas de resolución).