Irvine Wallace "Ace" Bailey (3 de julio de 1903 - 7 de abril de 1992) fue un extremo derecho del hockey sobre hielo profesional canadiense. Jugó un total de 7 temporadas en la Liga Nacional de Hockey (NHL). Jugó para la organización Toronto St. Patricks/Toronto Maple Leafs. Al principio de su 8ª temporada con el equipo, su carrera llegó a su fin.
Carrera y estilo de juego
Ace Bailey destacó por su rapidez, manejo del puck y capacidad goleadora dentro de un rol ofensivo en la delantera derecha. Tras llegar a la NHL con los Toronto St. Patricks, se mantuvo con la franquicia cuando ésta pasó a llamarse Toronto Maple Leafs, convirtiéndose en uno de los jugadores más reconocidos del club durante finales de los años veinte y principios de los treinta. Su rendimiento en la liga le ganó el respeto de compañeros y rivales, y fue considerado una pieza importante en el ataque de Toronto.
Accidente que terminó su carrera
El 13 de enero de 1933, durante un partido contra los Boston Bruins, Bailey recibió un golpe violento por parte del defensa Eddie Shore que le provocó una fractura de cráneo y lo dejó en estado crítico. Aunque sobrevivió, las lesiones fueron lo suficientemente graves como para impedirle continuar su carrera profesional sobre el hielo. El incidente conmocionó al mundo del hockey y provocó una gran solidaridad entre jugadores y aficionados.
Homenaje y legado
En febrero de 1934 se organizó un partido benéfico para ayudar a Bailey y a su familia; el encuentro, promovido por el entonces propietario de los Maple Leafs Conn Smythe, reunió a estrellas de la NHL y al equipo de Toronto en un gesto de apoyo. Ese partido es recordado como el antecedente del formato de los juegos de estrellas de la liga y sirvió además para rendir homenaje público a Bailey. Como parte del reconocimiento, los Maple Leafs retiraron su camiseta, convirtiéndola en uno de los primeros retiros de número en la historia del club y en la NHL.
Vida después del hockey
Tras recuperarse, Ace Bailey mantuvo vínculos con el hockey y con la organización de Toronto, participando en eventos y actos conmemorativos a lo largo de los años. Su historia se recuerda tanto por su calidad como jugador como por el impacto humano del accidente y la solidaridad que generó en la comunidad del hockey.
Reconocimientos
A lo largo del tiempo, Bailey ha sido reconocido en múltiples ocasiones por su contribución al deporte y por el lugar que ocupa en la historia temprana de la NHL. Su caso ayudó a visibilizar la peligrosidad de las jugadas bruscas y la necesidad de una respuesta colectiva frente a las lesiones graves en el hockey.
Falleció el 7 de abril de 1992, dejando un legado que perdura en la memoria de los aficionados y en las tradiciones del Toronto Maple Leafs y de la NHL.