El Ejército Secreto Armenio para la Liberación de Armenia (ASALA) fue una organización guerrillera marxista-leninista que operó entre 1975 y 1986. La intención declarada de ASALA era "obligar al gobierno turco a reconocer públicamente su supuesta responsabilidad por la muerte de 1,5 millones de armenios en 1915, pagar reparaciones y ceder territorio para una patria armenia".
ASALA fue fundada en 1975 en Beirut (Líbano) por Hagop Hagopian (Harutiun Tagushian) y KevorkAjemian, un destacado escritor contemporáneo.
Las actividades del grupo consistían principalmente en asesinatos de diplomáticos y políticos turcos en Europa Occidental, Estados Unidos y Oriente Medio. Un atentado fallido en Ginebra el 3 de octubre de 1980, en el que resultaron heridos dos militantes armenios, dio lugar a un nuevo apodo para el grupo, la Organización 3 de Octubre. El manifiesto de ocho puntos de la ASALA se publicó en 1981.
Los continuos ataques llevaron a Turquía a acusar a Chipre, Grecia, Siria, Líbano y la Unión Soviética de provocar o posiblemente financiar el ASALA, aunque nunca se comprobó que nada de esto fuera cierto.
Según Tessa Hofmann, los funcionarios turcos utilizan con frecuencia la acusación de colaboración con la ASALA y los círculos armenios extranjeros para incriminar a los grupos de oposición turcos de extrema izquierda.
Historia y contexto
ASALA surgió en el contexto de una diáspora armenia marcada por la demanda de reconocimiento internacional del genocidio de 1915 y por el activismo político de la segunda mitad del siglo XX. Nació en un ambiente de refugiados y emigrantes árabes y europeos, y se vinculó tanto a corrientes nacionalistas como a orientaciones izquierdistas. Durante sus años de mayor actividad, a finales de los setenta y principios de los ochenta, el grupo alcanzó notoriedad internacional por ataques dirigidos contra representantes del Estado turco fuera de Turquía.
Objetivos
El objetivo declarado de ASALA incluía varias demandas concretas y simbólicas:
- Reconocimiento por parte de Turquía de la responsabilidad en las muertes de 1915.
- Reparaciones económicas por lo que consideraban confiscaciones y daños.
- Territorio para una patria armenia o, alternativamente, medidas que beneficiaran a la comunidad armenia dentro del antiguo Imperio Otomano.
Además de estas demandas, la retórica del grupo combinaba reivindicaciones nacionales con un lenguaje antiimperialista y marxista, lo que marcó su estilo organizativo y político.
Acciones y tácticas
La actividad de ASALA se caracterizó por el uso de la violencia para presionar a gobiernos y llamar la atención internacional. Entre las tácticas empleadas se encuentran:
- Asesinatos selectivos de diplomáticos y funcionarios turcos.
- Atentados con explosivos en consulados, oficinas y aeropuertos vinculados a Turquía.
- Sobresalto y campañas mediáticas para difundir su mensaje y justificar sus demandas.
Estas acciones provocaron víctimas civiles y diplomáticas, generando controversia y condenas en muchas capitales. La publicación del manifiesto de ocho puntos en 1981 constituyó un intento de ASALA por presentar su programa político más claramente al público y a los simpatizantes potenciales.
Reacciones internacionales y acusaciones
Los ataques llevaron a reacciones diplomáticas fuertes. Turquía acusó a varios Estados de alentar o financiar a ASALA —entre ellos Chipre, Grecia, Siria, Líbano y la Unión Soviética— aunque dichas acusaciones no se confirmaron de forma concluyente ante la opinión pública internacional. Muchos países europeos y Estados Unidos emprendieron medidas policiales y judiciales para detener a responsables y desarticular células.
Por otra parte, organizaciones de derechos humanos y analistas señalaron el dilema que planteaba la situación: la legitimidad de la demanda de reconocimiento histórico no exime del reproche moral y legal por el uso de atentados y asesinatos contra civiles y diplomáticos.
Divisiones internas y declive
A partir de mediados de los años ochenta ASALA sufrió divisiones internas por motivos ideológicos, estratégicos y personales. Las diferencias sobre el uso de la violencia, la relación con partidos y Estados regionales y la lucha por el liderazgo llevaron a escisiones y pérdida de cohesión. Al mismo tiempo, la intensificación de la cooperación policial internacional, las detenciones en Europa y la pérdida de apoyo en sectores de la diáspora armenia contribuyeron al declive de la organización como actor operativo.
Como resultado, su papel pasó de ser una fuerza visible en escenarios internacionales a grupos y células más reducidos o a la desaparición gradual de muchas de sus estructuras.
Legado y controversia
El legado de ASALA es ambivalente y todavía objeto de debate:
- Para algunos sectores de la comunidad armenia representó una forma extrema de lucha por la memoria y la justicia histórica.
- Para amplios sectores internacionales y para las víctimas de sus actos, ASALA fue una organización terrorista responsable de atentados que causaron muertes y daños injustificables.
- En las últimas décadas, el reconocimiento del genocidio de 1915 por parte de varios países y parlamentos ha cambiado el marco político de la reivindicación; no obstante, la violentas tácticas empleadas por ASALA siguen siendo fuente de polémica y condena.
La figura de ASALA ilustra cómo causas históricas reales pueden mezclarse con acciones violentas que complican los caminos hacia la justicia y la reconciliación. El estudio de su historia resulta relevante para comprender tensiones entre memoria, militancia y violencia política en la segunda mitad del siglo XX.

