Juan de Pareja fue un pintor español de origen africano, nacido cerca de Málaga en torno a 1606–1610 y fallecido en 1670 en Madrid. Nacido en situación de esclavitud —se le describe como esclavo en las fuentes—, pasó gran parte de su vida en la casa y el taller del pintor Diego Velázquez, donde trabajó como ayudante y colaborador. Velázquez lo liberó en 1650. La obra atribuida a Pareja más conocida hoy es La llamada de San Mateo (también denominada La vocación de San Mateo), fechada en 1661, que se conserva en el Museo del Prado de Madrid.
Vida y contexto
La presencia de personas esclavizadas en el entorno doméstico y profesional era relativamente común en la España del Siglo de Oro, y también entre los artistas. La pertenencia de sirvientes o esclavos en los talleres artísticos respondía tanto a labores domésticas como a tareas técnicas del oficio: preparar lienzos, moler pigmentos, aplicar imprimaciones y ayudar en la ejecución de elementos secundarios de las composiciones. En este contexto, maestros como Francisco Pacheco —el maestro de Velázquez— llegaron a tener un esclavo turco, y otros alumnos de Pacheco, como Francisco López Caro, contaban con un esclavo negro.
Relación con Velázquez y liberación
Pareja se incorporó al servicio y taller de Velázquez poco después del regreso del pintor a Madrid tras su primer viaje a Italia (enero de 1631). En el taller de Velázquez aprendió técnicas pictóricas y colaboró en la realización de obras, desempeñando un papel habitual de ayudante: preparar materiales, ejecutar fondos, retocar y, en ocasiones, participar en la pintura de figuras secundarias. En 1650 Velázquez le concedió la libertad, un hecho que le permitió ejercer la profesión con mayor autonomía.
Obra y estilo
La producción que puede atribuirse con seguridad a Juan de Pareja es escasa, pero significativa. Su pintura conserva la huella del naturalismo barroco y la influencia de Velázquez y de la pintura italiana, con atención realista a la figura humana y al tratamiento del color. La llamada de San Mateo (1661) es su obra más conocida: un cuadro de tema religioso en el que se aprecia un interés por la narración dramática, la definición de personajes y una ejecución sobria y eficaz que dialoga con las corrientes barrocas del momento.
- Retrato por Velázquez (1650): Velázquez pintó en 1650 un célebre retrato de Juan de Pareja, realizado en Roma, que fue muy aplaudido en su momento y que hoy se conserva en el Metropolitan Museum of Art de Nueva York. Este retrato contribuyó a la fama de Pareja y es, además, una valiosa fuente para conocer su semblante y posición social.
- Obras propias: A Juan de Pareja se le atribuyen varias pinturas religiosas y retratos; sin embargo, la catalogación de su obra no está totalmente consolidada, lo que hace que su corpus sea limitado en número pero importante por su contexto histórico.
Últimos años y legado
Tras la muerte de Velázquez en 1660, Pareja trabajó también como ayudante de Juan del Mazo y continuó su actividad pictórica. Murió en 1670 en Madrid. La figura de Juan de Pareja resulta relevante hoy tanto por su calidad como pintor como por el simbolismo de su biografía: su tránsito de la esclavitud a la libertad dentro del mundo artístico del Siglo de Oro ilustra las complejas relaciones sociales, raciales y laborales de la época. Su obra y la famosa imagen que de él dejó Velázquez ayudan a recuperar la memoria de artistas olvidados por las historias artísticas tradicionales y a comprender mejor el funcionamiento de los talleres barrocos.


