Economía informal: qué es, cifras, impacto social y brecha de género
Economía informal: cifras y impacto social. Descubre cómo afecta a mujeres, empleo, salarios y la creciente brecha de género en países en desarrollo.
La economía informal es la parte de la economía que no figura en las estadísticas oficiales, como el producto interior bruto de un país. La economía informal no está sujeta a impuestos e incluye el mercado negro. En los países en desarrollo, más del 70% de las personas trabajan en esta forma de economía. Son autónomos, porque es difícil encontrar un empleador que los contrate. Las personas que trabajan en esta forma de economía no tienen prestaciones sociales ni seguridad social, que normalmente sólo concede el Estado a quienes han cotizado.
Normalmente, la mayoría de las personas que trabajan en esta forma de economía son mujeres; trabajan en los segmentos más erráticos y corruptos del mercado laboral. El 60% de las trabajadoras de los países en desarrollo están empleadas en el sector informal. Hay dos razones principales por las que esto es así: En primer lugar, el tipo de empleo disponible se dirige mayoritariamente a las mujeres. En segundo lugar, la mayoría de las mujeres o bien trabajan desde casa, porque también tienen que cuidar de los niños, o bien trabajan como vendedoras ambulantes; ambos tipos de trabajo se clasifican en el sector informal.
Además, la mayoría de las personas que ocupan los puestos más altos del sector son hombres, y la mayoría de las personas que ocupan los puestos más bajos son mujeres. Por ejemplo, muy pocas mujeres son empleadoras que contratan a otras personas y es más probable que las mujeres participen en operaciones de menor escala. Los mercados laborales, las decisiones de los hogares y los estados propagan esta desigualdad de género. La brecha de género en términos salariales es aún mayor en el sector informal que en el formal.
¿Qué actividades incluye la economía informal?
La economía informal abarca una amplia variedad de actividades, entre las que se incluyen:
- Comercio ambulante y pequeños comercios sin registro.
- Trabajos domésticos remunerados sin contrato (empleadas del hogar).
- Trabajo agrícola a pequeña escala y producción familiar.
- Construcción y labores de albañilería por cuenta propia.
- Prestación de servicios (peluquería, reparación, transporte informal).
- Plataformas digitales y trabajos independientes sin protección laboral.
- Actividades ilegales como el mercado negro, en la intersección con la economía informal.
Cifras y alcance
La magnitud de la economía informal varía por región y nivel de desarrollo. En general:
- En muchos países en desarrollo, más del 50–70% de la población ocupada trabaja en la economía informal.
- En economías avanzadas la proporción es menor, pero la informalidad existe en sectores concretos (trabajo doméstico, economía colaborativa, economía sumergida).
- Según estimaciones de organismos internacionales, alrededor de la mitad o más de la fuerza laboral mundial depende de empleos informales, lo que implica miles de millones de personas afectadas directa o indirectamente.
Causas de la economía informal
Entre las causas principales están:
- Falta de empleo formal: economías con pocos puestos formales empujan a la gente hacia actividades por cuenta propia.
- Barreras administrativas: registro complicado, costes y trámites para formalizar una microempresa.
- Débil aplicación de la regulación laboral: ausencia de inspección y sanciones efectivas.
- Necesidades familiares y de cuidado: muchas personas (especialmente mujeres) optan por trabajos informales que permiten flexibilidad horaria.
- Exclusión financiera: falta de acceso a crédito y servicios bancarios que impide crecer y formalizarse.
Impacto social y económico
La economía informal tiene efectos complejos:
- Pros: proporciona ingresos y medios de subsistencia inmediatos, flexibilidad y una vía de supervivencia donde no hay alternativas formales. Favorece la creación rápida de microactividades y puede dinamizar ciertas economías locales.
- Contras: trabajadores sin protección social (salud, pensiones, prestaciones por desempleo), bajos ingresos, alta precariedad y vulnerabilidad a shocks económicos o sanitarios. Además erosiona la base fiscal y limita la recaudación de impuestos que financian servicios públicos.
- La informalidad también dificulta el acceso a crédito, capacitación y mercados formales, lo que limita el crecimiento productivo y la acumulación de capital humano.
Brecha de género en la economía informal
La desigualdad de género se manifiesta de varias formas:
- Concentración en actividades de baja productividad: muchas mujeres ocupan puestos que generan menores ingresos y tienen pocas posibilidades de escalar.
- Responsabilidades de cuidado: la carga del trabajo no remunerado (cuidado de niños y familiares) obliga a muchas mujeres a elegir trabajos que permitan flexibilidad pero ofrecen poca protección laboral.
- Menor acceso a recursos: las mujeres suelen tener menos acceso a capital, tierras, formación y redes de negocio, lo que limita su crecimiento empresarial.
- Diferencias salariales: la brecha salarial por género suele ser mayor en el sector informal que en el formal, y hay menos posibilidades de negociación o de cumplimiento de derechos.
Medidas y políticas para abordar la informalidad
Abordar la economía informal requiere una combinación de políticas que no criminalicen automáticamente a los trabajadores informales sino que ofrezcan vías reales de mejora:
- Simplificar la formalización: reducir trámites, bajar costes de registro y ofrecer servicios “ventanilla única” para pequeñas empresas.
- Protección social inclusiva: diseñar regímenes contributivos y no contributivos que permitan la cobertura sanitaria y pensiones para trabajadores informales (por ejemplo cotizaciones proporcionales o planes contributivos flexibles).
- Acceso a crédito y capacitación: microfinanzas responsables, programas de formación técnica y asesoría empresarial para aumentar productividad.
- Infraestructura y espacio público: ordenar y habilitar espacios para vendedores ambulantes, mejorar servicios urbanos (agua, electricidad) y transporte.
- Políticas de igualdad de género: cuidado infantil público accesible, incentivos para la formalización de microempresas femeninas, programas que promuevan el acceso de mujeres a activos y capacitación.
- Inspección y regulación equilibrada: combinar incentivos con controles adecuados para evitar explotación laboral y prácticas ilegales sin destruir fuentes de ingreso legítimas.
Qué pueden hacer los gobiernos y la sociedad
- Diseñar políticas basadas en datos: recopilar estadísticas sobre informalidad para diseñar intervenciones efectivas.
- Incluir a los trabajadores informales en el diálogo social: organizaciones de vendedores, cooperativas y sindicatos pueden colaborar en soluciones prácticas.
- Promover modelos de transición: pasos graduales hacia la formalidad que no supongan imponer cargas inmediatas insostenibles.
- Invertir en servicios públicos: educación, salud y cuidado infantil que reduzcan la necesidad de empleos informales por razones de cuidado.
Conclusión
La economía informal es una realidad extensa y heterogénea que ofrece ingresos y flexibilidad a millones de personas, pero también genera precariedad, exclusión social y desigualdad, especialmente de género. Abordarla requiere políticas integradas que combinen facilidades para la formalización, protección social inclusiva, acceso a servicios financieros y medidas específicas para reducir la brecha de género. Solo así se puede transformar la informalidad en oportunidades sostenibles y dignas para trabajadores y trabajadoras.

Economía informal: corte de pelo en una acera de Vietnam.
Preguntas y respuestas
P: ¿Qué es la economía informal?
R: La economía informal es un sistema económico que no figura en las estadísticas oficiales, como el producto interior bruto de un país. Incluye actividades como el mercado negro y el autoempleo, y no está sujeta a impuestos.
P: ¿Cuál es la prevalencia de la economía informal en los países en desarrollo?
R: En los países en desarrollo, más del 70% de las personas trabajan en esta forma de economía.
P: ¿A qué prestaciones suelen tener acceso las personas que trabajan en la economía informal?
R: Las personas que trabajan en esta forma de economía no suelen tener acceso a las prestaciones sociales ni a la seguridad social, que el Estado sólo suele conceder a quienes han cotizado.
P: ¿Quién compone la mayor parte de la mano de obra de este sector?
R: La mayoría de las personas que trabajan en esta forma de economía son mujeres; trabajan en algunos de los segmentos más erráticos y corruptos del mercado laboral. El 60% de las trabajadoras de los países en desarrollo están empleadas en el sector informal.
P: ¿Por qué existe desigualdad de género dentro de este sector?
R: La desigualdad de género existe dentro de este sector porque los mercados laborales, las decisiones de los hogares y los Estados la propagan. El tipo de empleo disponible se dirige mayoritariamente a las mujeres, muchas mujeres trabajan desde casa o como vendedoras ambulantes (que se clasifican como parte del sector informal), y la mayoría de las personas que ocupan los puestos más altos son hombres, mientras que la mayoría de las que ocupan los puestos más bajos son mujeres. Esto da lugar a una brecha salarial entre géneros mayor que la que existe en los sectores formales.
P: ¿Existen soluciones para reducir la desigualdad de género dentro de este sector?
R: Las soluciones para reducir la desigualdad de género podrían incluir ofrecer mejores oportunidades educativas a las mujeres para que puedan adquirir las habilidades necesarias para desempeñar papeles de más alto nivel dentro de estos sectores, crear políticas que promuevan la igualdad salarial entre géneros independientemente de si están empleados formal o informalmente, y animar a los empresarios a contratar a candidatas más cualificadas en lugar de basarse en estereotipos sobre sus capacidades o cualificaciones.
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