El gesso es una imprimación o base para la pintura artística sobre madera o lienzo. Es una mezcla normalmente blanca formada por un aglutinante y un pigmento. Tradicionalmente el aglutinante era cola (cola de conejo) o gelatina, y el pigmento solía ser tiza, yeso o escayola. Su función básica es crear una superficie uniforme, absorbente y con la textura adecuada para recibir la pintura.
¿Qué es y para qué sirve?
El gesso se utiliza en el arte para preparar y proteger una superficie —paneles de madera, lienzos y esculturas— antes de aplicar pintura u otros materiales. Entre sus beneficios principales están:
- Unifica el color y la porosidad del soporte, evitando que la pintura se absorba de manera desigual.
- Mejora la adhesión de las capas pictóricas posteriores.
- Ajusta la textura (más lisa o con “tooth”) según la técnica deseada.
- Protege materiales orgánicos (como la madera o el lienzo) frente a la penetración directa de aceites o pigmentos.
Tipos de gesso
- Gesso tradicional (cola gesso): hecho con cola animal y yeso o tiza. Es muy absorbente y rígido; se usa históricamente para paneles de madera y dorados. No es flexible, por eso no es recomendable para lienzos tensados sin un soporte rígido.
- Gesso acrílico (primer moderno): formulado con un aglutinante acrílico, carbonato cálcico (o carga similar) y dióxido de titanio como pigmento blanco en muchas marcas. Es flexible cuando seca, se adhiere bien al lienzo y a otros soportes, y es el más usado hoy en día para pintura acrílica y también para oleos (con precauciones).
- Imprimaciones para óleo: existe también el llamado “oil ground” o imprimación al aceite (históricamente a veces con blanco de plomo) pensado específicamente para pintura al óleo. Hoy se recomienda usar imprimaciones comerciales libres de plomo por razones de salud.
- Gessos texturados y mezclables: los hay con aditivos (arena, fibras, polímeros) para crear texturas o mayor adherencia en técnicas mixtas y collage.
Cómo y cuándo aplicarlo
- Si trabajas sobre lienzo crudo y vas a usar pintura al óleo, es habitual aplicar primero un tamaño (sizing) —por ejemplo cola de conejo o un tamaño acrílico— para estabilizar las fibras y luego la imprimación. Con gesso acrílico muchos artistas aplican directamente sobre la tela cruda.
- Para madera o paneles: lijar la superficie, limpiar el polvo, aplicar una capa fina de imprimación (especialmente si la madera es porosa) y dejar secar.
- Número de capas: normalmente 2–4 capas finas. Es mejor aplicar varias capas finas que una gruesa para evitar agrietamientos.
- Secado y lijado: dejar secar entre capas (el tiempo depende del producto: el gesso acrílico seca rápido; el tradicional tarda más). Lijar suavemente con papel de lija fino (por ejemplo P220–P400) entre capas si buscas una superficie muy lisa.
- Herramientas: brocha de pelo sintético, rodillo de espuma o espátula para efectos texturados.
Consejos prácticos
- Tonalidad: el gesso se encuentra en blanco puro, blanco marfil y también en tonos oscuros o se puede teñir ligeramente añadiendo un poco de pigmento o pintura acrílica para obtener un “ground” entonado. Un fondo ligeramente coloreado modifica la percepción del color y el valor de la obra.
- Textura: si quieres más “tooth” para la aplicación de capas, añade una capa con menos lijado o mezcla granulado (arena fina, polvo de mármol) según la técnica.
- Compatibilidad: evita aplicar gesso acrílico sobre pintura al óleo; las capas acrílicas sobre óleo son inestables. Sin embargo, aplicar aceite sobre gesso acrílico ya seco suele ser aceptado, aunque algunos puristas prefieren imprimaciones específicas para óleo.
- Usos no pictóricos: el gesso también se usa en esculturas y superficies decorativas para unificar y preparar antes de pintar o dorar.
Conservación y seguridad
- Algunas formulaciones antiguas pueden contener blanco de plomo u otros compuestos tóxicos; las versiones comerciales actuales suelen evitar el plomo por seguridad. Si trabajas con materiales antiguos o preparaciones caseras, toma precauciones.
- Al lijar imprimaciones (especialmente las tradicionales con yeso o tiza) usa mascarilla y ventila el espacio para evitar inhalar polvo fino.
- Almacena los envases cerrados y a temperatura ambiente; el gesso acrílico puede perder propiedades si se congela o se contamina con agua sucia.
- Si usas gesso con cola animal, ten en cuenta posibles alergias y sensibilidad al contacto con la piel.
Resumen rápido
- El gesso prepara, unifica y protege soportes antes de pintar.
- Hay gessos tradicionales (cola + yeso) y modernos (acrílicos); cada uno tiene ventajas y limitaciones según el soporte y la técnica.
- Aplicar varias capas finas, lijar entre capas si se desea una superficie lisa, y elegir la imprimación según la técnica (acrílico u óleo).
- Tomar medidas de seguridad al lijar y evitar usar materiales con plomo.
Conociendo el tipo de gesso y la técnica que vas a emplear, podrás elegir la imprimación adecuada y preparar la superficie para que tus pinturas tengan mayor durabilidad, mejor color y la textura que buscas.

