Der Barbier von Bagdad (El barbero de Bagdad), es una ópera cómica alemana con música y libreto de Peter Cornelius, basada en El cuento del sastre y las historias del barbero de sus seis hermanos en Las mil y una noches. Se estrenó en Weimar, el 15 de diciembre de 1858. Es, con mucho, la obra de mayor éxito de Cornelius y su única ópera que se sigue representando regularmente.
La ópera, de un acto y generalmente de corta duración, narra en tono ligero una serie de enredos amorosos y malentendidos cómicos típicos del género buffo. La acción se centra en un joven enamorado que, tímido o desvalido, recurre a los servicios y tretas de un barbero astuto para conquistar a la mujer de sus sueños; las artimañas del barbero provocan confusiones y peripecias que desembocan en un desenlace feliz. Cornelius escribió tanto la música como el libreto, con un sentido teatral que privilegia la agilidad dramática y el juego vocal.
Características musicales y estilísticas: la partitura combina la claridad de la tradición cómica —con arias líricas, dúos y ensembles ágiles— con un cierto sabor "orientalizante" propio de las ambientaciones exóticas decimonónicas, aunque sin pretensiones de autenticidad. La escritura vocal es delicada y expresiva, pensada para voces ligeras: los papeles principales suelen corresponder a tenor, soprano, barítono y bajo. La orquestación es amable y funcional, subrayando el humor y la vivacidad de la escena.
En cuanto a su recepción y trayectoria, la ópera encontró en Weimar un ambiente propicio para la experimentación y el apoyo a nuevos autores; Cornelius formó parte del círculo musical de la ciudad y mantuvo relaciones artísticas con figuras relevantes de la época. Aunque nunca llegó a convertirse en un título de gran difusión internacional como las comedias de Rossini o Mozart, Der Barbier von Bagdad se ha mantenido en repertorio germanoparlante y aparece con cierta regularidad en producciones y grabaciones modernas.
Existen diversas grabaciones en estudio y en vivo que permiten apreciar su encanto escénico y la fineza de la escritura vocal. Hoy la obra se valora por su ingenio cómico, su sentido teatral y por ser una muestra representativa de la ópera cómica alemana de mediados del siglo XIX, así como por ser la pieza más divulgada del repertorio de Cornelius.