La purificación del Templo en los Evangelios: Jesús y los mercaderes
La purificación del Templo: Jesús enfrenta a mercaderes y cambistas en los Evangelios; corrupción, conflicto y el significado teológico de un acto que desafió a las autoridades.
El relato de la limpieza del Templo cuenta que Jesús hizo salir del templo de Jerusalén a las personas que vendían animales. Estas personas proporcionaban animales utilizados en los rituales judíos de sacrificio. Jesús también expulsó a los cambistas. El templo exigía que sólo se utilizaran monedas especiales para comprar los animales o hacer donaciones al templo. A veces eran corruptos y engañaban a la gente que venía a adorar. Jesús dice que están convirtiendo el Templo en "una cueva de ladrones".
Los Evangelios Sinópticos cuentan que esto ocurrió cerca del final de la vida de Jesús. Fue una de las razones por las que los líderes judíos se opusieron a Jesús. El Evangelio de Juan lo sitúa cerca del comienzo de los tres años de ministerio de Jesús. Esto hace que algunos estudiosos de la Biblia piensen que esto ocurrió dos veces y otros piensan que se refiere a una sola vez.
Contexto histórico y práctico
En el Templo de Jerusalén —centro de la vida religiosa y social judía— los peregrinos que acudían a las grandes fiestas, especialmente a la Pascua, necesitaban animales aceptables para el sacrificio (corderos, palomas) y también debían pagar ciertos impuestos y ofrendas en la moneda exigida por la administración del Templo. Los vendedores y cambistas ofrecían estos servicios en los atrios y zonas exteriores del Templo. La combinación de comercio, cambio de moneda y peregrinos vulnerables creó oportunidades de abuso: precios inflados, fraudes en el peso o en la calidad de los animales, y comisiones desproporcionadas.
Lo que dicen los evangelios
- Los sinópticos (Mateo 21:12–17; Marcos 11:15–19; Lucas 19:45–48) relatan la expulsión en el contexto de la entrada triunfal y los días finales de la vida de Jesús. En estos relatos, Jesús actúa en el atrio, voltea mesas y cita la idea de que la casa de Dios debe ser "casa de oración".
- El Evangelio de Juan (Juan 2:13–22) sitúa la misma acción al comienzo del ministerio público de Jesús y añade la famosa declaración profética: "Destruid este templo, y en tres días lo levantaré", que el evangelista interpreta como una alusión a su propio cuerpo y a la resurrección.
Interpretaciones principales
- Acción profética y simbólica: Muchos estudiosos ven la purificación como un acto profético, en la línea de los profetas hebreos que denunciaron la corrupción en el culto (por ejemplo, el paralelo con el texto de Jeremías: "habéis convertido mi casa en una cueva de ladrones"). Jesús, con este gesto, denuncia una desviación del propósito del Templo: lugar de encuentro con Dios y de oración.
- Causa de conflicto: La acción desafía la autoridad del sacerdocio y de los que administraban el Templo, contribuyendo a la hostilidad que llevó finalmente al arresto y al juicio de Jesús.
- Significado teológico distinto según los evangelios: En Juan, la purificación adquiere un matiz cristológico y escatológico (la promesa de la nueva "morada" de Dios en Jesús mismo), mientras que en los sinópticos el gesto subraya el juicio sobre prácticas corruptas y la centralidad de la oración.
- Punto de vista histórico-crítico: La discrepancia cronológica entre Juan y los sinópticos ha dado lugar a dos posturas: algunos sostienen que Jesús realizó la purificación en dos ocasiones (al inicio y al final de su ministerio), otros que hubo un solo hecho que cada evangelista ubica con fines teológicos distintos.
Implicaciones culturales y artísticas
El episodio ha inspirado innumerables representaciones artísticas (pintura, música, teatro) y homilías cristianas que subrayan la exigencia de pureza en el culto y la denuncia de la explotación. También ha sido utilizado, en ocasiones desafortunadas, para justificar posiciones antijudías; por ello, en el estudio y la predicación moderna se insiste en comprender el contexto histórico y evitar lecturas que presenten al judaísmo del siglo I como monolítico o culpable en bloque.
Conclusión
La purificación del Templo es un episodio breve pero profundamente significativo: combina acción pública, denuncia social y mensaje teológico. Nos recuerda la preocupación de Jesús por la autenticidad del culto y su enfrentamiento con estructuras que, según él, desfiguraban la intención religiosa original. Al mismo tiempo, las diferencias entre los evangelios muestran que los autores antiguos leían el suceso también a la luz de la identidad y misión de Jesús.

Cristo expulsando a los cambistas del Templo (El Greco, Washington)
Preguntas y respuestas
P: ¿De qué trata el relato de la purificación del Templo?
R: El relato de la purificación del Templo habla de Jesús haciendo salir del templo de Jerusalén a la gente que vendía animales y expulsando a los cambistas.
P: ¿Por qué expulsó Jesús a los cambistas?
R: El templo exigía que sólo se usaran monedas especiales para comprar los animales o donar al templo, y los cambistas a veces eran corruptos y engañaban a la gente que venía a adorar. Jesús dice que están convirtiendo el Templo en "una cueva de ladrones".
P: ¿Cuándo ocurrió esto en la vida de Jesús según los Evangelios Sinópticos?
R: Los Evangelios Sinópticos cuentan que esto sucedió cerca del final de la vida de Jesús.
P: ¿Por qué los líderes judíos se opusieron a Jesús?
R: La purificación del Templo fue una de las razones por las que los líderes judíos se opusieron a Jesús.
P: ¿Cuándo sitúa el Evangelio de Juan este acontecimiento en la vida de Jesús?
R: El Evangelio de Juan sitúa este acontecimiento cerca del comienzo de los tres años de ministerio de Jesús.
P: ¿Qué piensan algunos estudiosos de la Biblia sobre la fecha de este acontecimiento?
R: Algunos estudiosos de la Biblia piensan que esto sucedió dos veces y otros piensan que se refiere a una sola vez.
P: ¿Cuál era el propósito de las personas que vendían animales en el templo?
R: Estas personas proveían los animales que se usaban en los rituales judíos de sacrificio.
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