Andrés Segovia Torres, I Marqués de Salobreña (21 de febrero de 1893 - 2 de junio de 1987), fue un virtuoso guitarrista clásico español de Linares, Jaén, Andalucía, España. Siempre fue conocido como Andrés Segovia.

Fue una de las personalidades más conocidas e influyentes de la guitarra clásica del siglo XX. Tuvo una gran repercusión en generaciones posteriores por sus actuaciones y grabaciones y, especialmente, por sus clases magistrales. Compositores como Federico Moreno Torroba le dedicaron obras importantes para guitarra.

Biografía y carrera

Segovia contribuyó decisivamente a consolidar la guitarra española como instrumento de concierto en el repertorio clásico. A lo largo de su larga carrera ofreció recitales en las principales salas del mundo, actuó como solista con orquestas y trabajó estrechamente con compositores contemporáneos para ampliar el repertorio específico para guitarra.

Además de estrenar obras modernas, Segovia realizó numerosas transcripciones de piezas escritas originalmente para otros instrumentos, acercando al público obras de autores barrocos, románticos y contemporáneos al lenguaje de la guitarra. Su estilo se caracterizó por una gran expresividad, una paleta tímbrica amplia y un fraseo distintivo —rasgos que hicieron que su sonido fuera a menudo reconocible al instante— tanto por el tono como por la articulación y la interpretación.

Relación con compositores y obras encargadas

A Segovia le gustaban especialmente las composiciones del músico brasileño Heitor Villa-Lobos. En la década de 1920 conoció al compositor y le solicitó un estudio para guitarra; Villa-Lobos respondió con un conjunto de doce estudios (Doze Estudos), cada uno inspirado en pequeñas figuras y motivos del mundo de los chorões brasileños. Este encargo es uno de los ejemplos más emblemáticos de la colaboración entre intérprete y compositor en el siglo XX.

Segovia también promovió obras de compositores españoles contemporáneos y de otros países, y muchas piezas importantes del repertorio guitarrístico moderno le fueron dedicadas o le fueron estrechamente asociadas.

Repertorio y transcripciones

Entre sus aportaciones más duraderas están las transcripciones que hizo de obras de Bach (principalmente suites y preludios originalmente para laúd o clave), así como adaptaciones de piezas de compositores españoles como Isaac Albéniz y Enrique Granados, que ayudaron a integrar a la guitarra dentro del repertorio clásico "serio" y a demostrar su capacidad expresiva en obras que no fueron compuestas originalmente para ella.

Docencia e influencia

Segovia ofreció masterclasses y enseñó a numerosas generaciones de guitarristas a lo largo de todo el mundo. Su visión pedagógica y su criterio artístico influyeron en la técnica, en la interpretación y en la programación de conciertos para guitarra. A través de sus alumnos, de sus ediciones y de sus numerosos conciertos y grabaciones, Segovia estableció estándares interpretativos y contribuyó a la profesionalización de la guitarra clásica como carrera concertística.

Instrumentos y técnica

Segovia tocó guitarras construidas por diversos luthiers a lo largo de su vida, colaborando con fabricantes y contribuyendo a la evolución de la construcción moderna del instrumento. Su técnica de mano derecha —la búsqueda de distintos colores, el dominio del ataque con apoyando y tirando, y una articulación clara y expresiva— fue un modelo para muchos intérpretes posteriores.

Grabaciones, cine y reconocimientos

Dejó un extenso legado discográfico que abarca 78 rpm, LP y grabaciones en formatos modernos, y sus interpretaciones se difundieron ampliamente por radio y disco. Se hicieron dos películas sobre su vida y obra, que están disponibles en DVD con el título Andrés Segovia - in Portrait. Su último LP para RCA (ARL1-1602), Reveries, se grabó en Madrid en junio de 1977. En 1984 fue el tema de una serie de trece partes emitida por la National Public Radio de EE. UU., titulada ¡Segovia!, grabada en España, Francia y Estados Unidos.

A lo largo de su vida recibió múltiples distinciones y honores, entre ellos el título nobiliario de I Marqués de Salobreña concedido por la Corona española, además de doctorados honoris causa y premios en reconocimiento a su aportación a la música y a la difusión internacional de la guitarra.

Legado

El legado de Andrés Segovia es múltiple: amplió y consolidó el repertorio para guitarra, elevó el instrumento al ámbito de concierto, influyó en generaciones de guitarristas y cambió las expectativas del público sobre las posibilidades tímbricas y expresivas de la guitarra clásica. Su voz artística, sus arreglos y su impulso a la creación contemporánea mantienen su influencia viva en conservatorios, salas de concierto y en el repertorio actual.

Segovia falleció el 2 de junio de 1987, dejando una huella indeleble en la historia de la guitarra y en la música clásica del siglo XX.