El año 38 a.C. era un año común que empezaba en domingo o lunes o un año bisiesto que empezaba en sábado, domingo o lunes del calendario juliano. Esta ambigüedad en el comienzo de la semana y en la condición bisiesta se debe a la manera en que se aplicaron las reglas del calendario juliano en los primeros años tras su implantación y a las dificultades de proyectar, de forma retrospectiva, los días de la semana sobre fechas tan antiguas (calendario proleptico). En aquella época los romanos identificaban los años por los nombres de los cónsules que los ejercían; por eso 38 a.C. se conoció como el año del consulado de Pulcher y Flaccus, designación derivada de los cognomina de los magistrados romanos que ostentaron ese cargo ese año.

Contexto histórico romano

El año 38 a.C. se sitúa en la época del Segundo Triunvirato (Octavio, Marco Antonio y Lépido), un período de transición y conflictos posteriores al asesinato de Julio César (44 a.C.). Aunque la vida política y militar de Roma dominaba el Mediterráneo, la práctica de nombrar años por los cónsules seguía siendo la forma habitual de datación oficial en documentos y crónicas. Cabe señalar que los cognomina Pulcher y Flaccus eran apodos familiares comunes en varias familias romanas, por lo que la designación consular identifica el año por los cargos, más que por una singularidad personal.

Sobre el calendario juliano

El calendario juliano, promulgado por Julio César en 45 a.C., introdujo un año de 365 días con un día bisiesto cada cuatro años. Sin embargo, durante las décadas siguientes hubo errores en la aplicación de las reglas de bisiesto (se añadía el día extra con mayor frecuencia de la prescrita), lo que provoca que, al proyectar hoy en día el calendario hacia atrás, existan dudas sobre si ciertos años de esa época fueron bisiestos y en qué día de la semana comenzaron. Además, al emplear un calendario proleptico (extender hacia atrás el calendario moderno), se puede obtener más de una reconstrucción plausible del inicio de la semana para 38 a.C.

Era española (Era Hispánica)

El 38 a.C. fue también el año 1 del calendario de la era española —también conocida como era hispánica o era de los romanos— que se utilizó en la península Ibérica para datar documentos y actos oficiales durante la Edad Media. Este sistema de cómputo añade 38 años a la numeración que hoy llamamos Anno Domini; por ejemplo, el año 1000 de la era cristiana correspondería al año 1038 en la era hispánica. La era española se mantuvo en uso en diversas regiones de Hispania hasta el siglo XV, cuando el uso del cálculo por la era cristiana (Anno Domini) se impuso de forma generalizada.

Equivalencias y numeración astronómica

En la numeración astronómica (que incluye un año cero), el año 38 a.C. corresponde al año -37. Para los estudios históricos y cronológicos modernos, estas equivalencias son útiles para correlacionar registros antiguos con el calendario actual y con las dataciones científicas.

En resumen, 38 a.C. es un año con interés tanto por su colocación en la historia romana del período del Segundo Triunvirato como por su papel como año inicial de la era española, y presenta las habituales incertidumbres cronológicas derivadas de las primeras décadas del calendario juliano.