La temporada de tifones en el Pacífico no tiene límites oficiales; en 1979 duró todo el año, pero la mayoría de los ciclones tropicales tienden a formarse en el noroeste del Océano Pacífico entre junio y diciembre.

Este año se formaron 28 depresiones tropicales en el Pacífico Occidental, de las cuales 23 se convirtieron en tormentas tropicales. 14 tormentas alcanzaron la intensidad de tifón. Cuatro de ellas alcanzaron la fuerza de un supertifón.

Resumen de la temporada 1979

  • Depresiones tropicales: 28 formadas en el Pacífico Occidental.
  • Tormentas tropicales: 23 llegaron a esa intensidad.
  • Tifones: 14 alcanzaron la categoría de tifón.
  • Supertifones: 4 alcanzaron una intensidad excepcionalmente alta.

¿Qué significan esos términos?

Es útil aclarar las categorías y criterios, que pueden variar según la agencia meteorológica:

  • Depresión tropical: sistema de baja presión con circulación definida y vientos sostenidos por debajo del umbral de tormenta tropical.
  • Tormenta tropical: vientos sostenidos de alrededor de 34 nudos (≈63 km/h) o más.
  • Tifón: en líneas generales, vientos sostenidos de ≈64 nudos (≈118 km/h) o más; la clasificación exacta puede depender de si se usan promedios de 1 minuto (JTWC) o de 10 minutos (JMA).
  • Supertifón: término usado por el Joint Typhoon Warning Center (JTWC) para ciclones con vientos sostenidos (1 minuto) de aproximadamente 130 nudos (≈240 km/h, ≈150 mph) o más; no todas las agencias emplean oficialmente esta categoría.

Agencias y medición

En el Pacífico Oeste intervienen varias instituciones que monitorean y califican los ciclones tropicales. El RSMC Tokio — Japan Meteorological Agency (JMA) es el centro de referencia de la OMM para la región y utiliza promedios de viento a 10 minutos. El JTWC (agencia estadounidense) publica avisos y usa promedios de 1 minuto; por eso puede haber diferencias en las cifras de intensidad entre fuentes.

Patrones y factores de formación

Los tifones en el Pacífico Occidental se forman con mayor frecuencia cuando confluyen varios factores favorables:

  • Temperaturas superficiales del mar cálidas (generalmente superiores a 26–27 °C).
  • Una troposfera baja con poca cizalladura vertical del viento, lo que permite la organización del sistema.
  • La presencia de la vaguada monzónica o la zona de convergencia intertropical; en ocasiones se asocian con oscilaciones intraseasonales como la Madden–Julian Oscillation.
  • El período más activo suele darse entre junio y diciembre, aunque sistemas aislados pueden formarse fuera de esa ventana.

Zonas más afectadas y tipos de impacto

Los tifones del Pacífico Occidental habitualmente afectan a países y territorios como Filipinas, Taiwán, China continental, Japón, la península de Corea y las islas del Pacífico occidental (por ejemplo, las Ryūkyū). Los impactos típicos incluyen:

  • vientos destructivos,
  • lluvias intensas y riadas,
  • deslizamientos de tierra en terrenos montañosos,
  • marejadas ciclónicas y daños costeros.

Preparación y mitigación

Ante temporadas activas como la de 1979, las medidas de prevención son claves: planes de evacuación, construcción resistente, sistemas de alerta temprana, preparación de suministros de emergencia y educación pública sobre riesgos. Las autoridades meteorológicas y de protección civil emiten avisos y actualizaciones que deben seguirse para reducir pérdidas humanas y materiales.

Contexto histórico

Aunque 1979 no estableció un "inicio" oficial de temporada (no existe uno en esta cuenca), la cifra de 23 tormentas y 14 tifones muestra un año con actividad por encima de la media en número de sistemas que alcanzaron fuerza significativa. El registro sirve para estudios climáticos y para comparar la variabilidad entre años, así como para mejorar modelos de pronóstico y medidas de adaptación en las regiones vulnerables.

Para comprender mejor la evolución de una temporada conviene consultar los boletines históricos de las agencias meteorológicas regionales y los análisis climáticos que reúnen trayectoria, intensidad y daños de cada sistema.