El asesino del Zodiaco o Zodiac fue un asesino en serie que actuó en el norte de California desde al menos finales de los años 60 hasta principios de los 70. La identidad del asesino sigue siendo desconocida. El Zodíaco asesinó a víctimas en Benicia, Vallejo, Lake Berryessa y San Francisco entre diciembre de 1968 y octubre de 1969. El objetivo fueron cuatro hombres y tres mujeres de entre 16 y 29 años. El asesino originó el nombre de "Zodíaco" en una serie de cartas burlonas enviadas a la prensa local del Área de la Bahía. Estas cartas incluían cuatro criptogramas (o claves). De los cuatro criptogramas enviados, sólo uno ha sido resuelto definitivamente.

Las fuerzas del orden y los investigadores aficionados, dirigidos principalmente por Dave Toschi, han dado nombres de sospechosos, pero no han aparecido pruebas concluyentes. El Departamento de Policía de San Francisco (SFPD) marcó el caso como "inactivo" en abril de 2004, pero lo reabrió en algún momento antes de marzo de 2007. El caso también sigue abierto en la ciudad de Vallejo, así como en los condados de Napa y Solano. El Departamento de Justicia de California mantiene un expediente abierto sobre los asesinatos del Zodiaco desde 1969.


Crímenes y víctimas

Los hechos atribuidos con mayor seguridad al Zodíaco incluyen cuatro ataques mortales y varios intentos fallidos en los que hubo supervivientes. Entre los incidentes más conocidos están:

  • 20 de diciembre de 1968 — Lake Herman Road (cerca de Benicia): asesinados David Faraday (17) y Betty Lou Jensen (16), ambos a tiros.
  • 4 de julio de 1969 — Blue Rock Springs Park (Vallejo): Darlene Ferrin (22) murió y Michael Mageau (19) resultó herido pero sobrevivió; el ataque fue con arma de fuego. Mageau proporcionó una de las descripciones del atacante.
  • 27 de septiembre de 1969 — Lake Berryessa: Bryan Hartnell (20) y Cecelia Ann Shepard (22) fueron apuñalados; Shepard falleció dos días después a causa de las heridas. Hartnell sobrevivió y dejó testimonio del agresor, incluido el uso de un disfraz parcial y una firma simbólica.
  • 11 de octubre de 1969 — Presidio Heights, San Francisco: el taxista Paul Lee Stine (29) fue asesinado a tiros dentro de su taxi.

Además de estos incidentes confirmados, el Zodíaco afirmó en sus cartas haber matado a muchas más personas (llegó a decir que había 37 víctimas), y se han propuesto otras muertes como posibles vinculadas, aunque la relación no ha sido establecida fehacientemente.

Cartas, cifrados y pruebas escritas

El asesino contactó a periódicos locales con cartas en las que se jactaba de sus crímenes y adjuntaba criptogramas. Entre los cifrados más conocidos están:

  • Z-408: un criptograma de 408 caracteres resuelto en 1969 por un matrimonio de aficionados; su contenido incluyó frases que expresaban placer por matar, aunque no reveló la identidad del autor.
  • Z-340: un cifrado de 340 caracteres que permaneció sin resolver durante décadas; en 2020 un equipo de investigadores privados y criptógrafos afirmó haberlo descifrado, obteniendo un texto insultante pero sin identificación directa del autor. La interpretación y la aceptación oficial de esta solución han generado debate.
  • Otros cifrados más breves (a veces referidos como Z-13, Z-32, etc.) han sido enviados y en su mayoría permanecen sin solución o no han aportado identificación concluyente.

Se han analizado numerosos sobres y sellos en busca de ADN y huellas, con técnicas genéticas modernas aplicadas en años recientes. Algunas muestras han permitido obtener perfiles parciales de ADN mitocondrial o marcadores del cromosoma Y, pero no ha existido una coincidencia forense pública que permita cerrar el caso. En al menos una ocasión, el ADN recuperado no coincidió con la de un sospechoso muy publicitado.

Investigación y sospechosos

La investigación oficial incluyó a policías locales, estatales y federales, y atrajo la atención de periodistas y detectives aficionados. Entre los sospechosos que han recibido mayor atención pública figura Arthur Leigh Allen, investigado extensamente en los años 70 y 80; sin embargo, nunca fue acusado formalmente y pruebas científicas posteriores no lo vincularon de forma concluyente con los crímenes. A lo largo de los años han surgido otros nombres y teorías, pero ninguno ha llevado a una resolución judicial del caso.

La investigación ha sido marcada por dificultades: pruebas forenses deterioradas por el paso del tiempo, errores de procedimiento en etapas tempranas, declaraciones contradictorias de testigos y la naturaleza itinerante del criminal, que actuó en distintas jurisdicciones.

Estado actual del caso y avances forenses

Oficialmente, varios departamentos policiales mantienen el expediente abierto o activo en distintos grados: el caso fue declarado "inactivo" por el SFPD en 2004 y luego reabierto antes de 2007; las agencias de Vallejo, Napa y Solano conservan investigaciones abiertas, y el Departamento de Justicia de California mantiene archivo desde 1969. En las últimas décadas se han aplicado técnicas modernas de análisis de ADN, genealogía genética y procesamiento digital de evidencias y criptogramas. A pesar de estos avances, no se ha producido una detención ni una acusación que cierre el caso de manera definitiva.

Impacto cultural

El Zodíaco dejó una huella duradera en la cultura popular. Libros, documentales, series y la película Zodiac (2007), dirigida por David Fincher y basada en gran parte en el trabajo del caricaturista Robert Graysmith, contribuyeron a mantener el interés público y a popularizar teorías e investigaciones alternativas. El caso también estimuló a comunidades de criptoanalistas y detectives aficionados que todavía trabajan en pistas y reexaminan pruebas.

Conclusión

El caso del asesino del Zodíaco sigue siendo uno de los más notorios y enigmáticos de Estados Unidos: combina crímenes violentos, cartas públicas, criptogramas no resueltos y una investigación que ha abarcado décadas y distintas técnicas forenses. Aunque ha habido avances parciales —resoluciones parciales de cifrados y análisis genéticos modernos—, la identidad del responsable no ha sido probada en un tribunal. La investigación continúa en diversas instancias y cualquier información nueva, por mínima que parezca, sigue siendo relevante para las autoridades.

Si alguien posee información relevante sobre estos crímenes, debe contactar a las autoridades locales o a las unidades que mantienen abiertos los expedientes en Vallejo, Napa, Solano o San Francisco.