Los dioses deben de estar locos (película de 1980)
Comedia sudafricana de 1980 de Jamie Uys sobre un cazador del Kalahari cuyo hallazgo de una botella desechada altera a su comunidad; éxito internacional inesperado con varias secuelas y polémicas.
Resumen
Los dioses deben de estar locos es una película de comedia de 1980 escrita y dirigida por Jamie Uys. Ambientada entre cazadores ju|’hoan (san) de la región del Kalahari, en el sur de África, la historia sigue a un hombre del bosque que descubre una botella de vidrio, similar a una Coca-Cola, caída desde un avión y la interpreta como un extraño regalo que altera la vida de su comunidad. La película mezcla comedia amplia, escenas de observación y tomas de fauna salvaje para contrastar la vida tradicional con la sociedad moderna.
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1 ImagenArgumento y estilo
La narración es sencilla y episódica: el intento del protagonista de sacar la botella de su comunidad provoca disputas y lo empuja a emprender un viaje para devolverla a los dioses. Entre los hilos centrales aparecen viñetas con personajes urbanos, percances de slapstick y escenas de animales locales. El tono va de la sátira suave a la comedia física, y recurre al silencio, los gags visuales y los malentendidos culturales más que a largos diálogos.
Producción y estreno
Dirigida por Jamie Uys, la película se rodó en exteriores en el sur de África y combina varios idiomas indígenas con afrikáans e inglés. Su distribución internacional incluyó un gran estreno en Estados Unidos a cargo de 20th Century Fox; esa distribución ayudó a que la película llegara a un público amplio y contribuyera a su éxito comercial. Para más información sobre el director y la producción, véase Jamie Uys, y para datos sobre el estreno estadounidense, consulte la distribución en Estados Unidos.
Recepción, legado y críticas
Tras su estreno, la película se convirtió en un fenómeno inesperado de taquilla fuera de su país de origen y durante un tiempo figuró entre las películas extranjeras más taquilleras en varios mercados. Su popularidad dio a conocer en todo el mundo al actor principal y las imágenes de la vida en el Kalahari, e influyó en otras películas que yuxtaponen mundos tradicionales y modernos. Al mismo tiempo, críticos y estudiosos han señalado elementos problemáticos: la representación estereotipada del pueblo san, los contrastes simplistas entre culturas y cierto encuadre colonial han generado debate sobre la representación y la autoría.
Secuelas y obras relacionadas
- El éxito original dio lugar a una serie de películas posteriores que comenzó en 1989. Algunas secuelas fueron producidas por compañías distintas y variaron en estilo y calidad.
- Según los historiales de estreno, aparecieron cuatro secuelas entre 1989 y 1994; las entregas posteriores de la serie implicaron alianzas de producción en Hong Kong y adoptaron un enfoque distinto, más comercial, de los personajes y la comedia. Véase una nota sobre las secuelas aquí.
Los dioses deben de estar locos sigue siendo una película de importancia cultural: muy vista y citada con frecuencia, es a la vez un hito del cine popular internacional y una obra que plantea preguntas duraderas sobre la representación intercultural en el entretenimiento de masas.
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Autor
AlegsaOnline.com Los dioses deben de estar locos (película de 1980) Leandro Alegsa
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