El Pentateuco Samaritano o Torá Samaritana es la versión de los cinco primeros libros de la Biblia (la Torá) que conservan y usan los samaritanos. Se trata de una tradición textual independiente del texto masorético hebreo que circula entre las comunidades judías y de las versiones griegas de la Septuaginta. Los samaritanos aceptan únicamente la Torá como escritura canónica y la recitan y conservan en su propia liturgia y comunidad.

Origen y datación

La tradición samaritana afirma una antigüedad muy temprana de su texto: los propios samaritanos vinculan su culto y su Torá con el culto en el monte Gerizim desde la época de Josué (menciones ligadas a figuras bíblicas como Josué y los descendientes de Aarón). Desde la perspectiva académica, la forma característica del texto samaritano habría surgido en la Antigüedad tardía o en el período helenístico y ya mostraba rasgos propios antes o durante los siglos II–I a. C. Un acontecimiento histórico clave en las relaciones entre judíos y samaritanos fue la campaña de los hasmoneos contra Samaria (siglo II a. C.), en la que se destruyó el templo samaritan en el monte Gerizim; episodios de ese periodo (alrededor de 128–110 a. C.) influyeron en la consolidación de identidades y tradiciones separadas.

Los manuscritos actualmente conservados del Pentateuco Samaritano son medievales en su mayoría (los ejemplares más antiguos completos datan de la Edad Media), pero comparaciones textuales con los rollos del Mar Muerto se encuentran lecturas afines y muestran que muchas variantes tienen una historia antigua.

Características principales y tipos de variantes

Las diferencias entre la Torá samaritana y el texto masorético o la Septuaginta pueden agruparse así:

  • Ortográficas y lingüísticas: muchas variantes son cambios de grafía, orden de palabras o formas arcaicas del hebreo; numerosas diferencias son menores y no alteran el sentido esencial del pasaje.
  • Armonizaciones y correcciones: lecturas que buscan aclarar ambigüedades o armonizar pasajes paralelos dentro del Pentateuco.
  • Lecturas teológicas o ideológicas: donde el texto samaritano refleja la teología y la práctica de los samaritanos —el ejemplo más significativo es la preferencia por el monte Gerizim como lugar elegido para el culto—. Estas variantes pueden cambiar expresiones que en la tradición judía apuntan a Jerusalén o al Templo de Jerusalén.
  • Variantes legales y narrativas: existen diferencias en genealogías, edades, y algunas formulaciones legales. Ciertas formulaciones samaritanas han sido interpretadas como favorecedoras de normas comunitarias concretas (por ejemplo, lecturas que se usan para justificar prácticas matrimoniales), aunque los ejemplos concretos y su interpretación siguen siendo objeto de debate (véase Lev 18:18).

En conjunto, se ha estimado que existen varios miles de variantes entre el texto masorético y el samaritano; muchas son menores, pero un número suficiente son significativas para los estudios textuales.

El rollo de Abisua y los manuscritos

La tradición samaritana concede especial importancia al llamado rollo de Abisua, que según los propios samaritanos fue redactado por Abisúa, bisnieto de Aarón, pocos años después de la conquista de la tierra bajo Josué. Ese rollo (o al menos la tradición que lo rodea) se usa como objeto litúrgico en la sinagoga samaritana de Nablus. Sin embargo, la investigación paleográfica y las dataciones científicas muestran que los manuscritos actualmente conservados contienen estratos y manos diferentes y que los ejemplares más antiguos que se conservan físicamente son medievales (con partes que se remontan aproximadamente al siglo XII d.C. o posteriores). La distinción entre la tradición oral y la fecha de los manuscritos conservados es importante: una tradición antigua puede reflejar lecturas con historia centenaria, aunque los códices físicos sean posteriores.

Relación con los rollos del Mar Muerto y la crítica textual

El descubrimiento de los rollos del Mar Muerto se enriqueció enormemente el estudio del Pentateuco samaritano porque algunos textos de Qumrán muestran lecturas que coinciden con la tradición samaritana frente al texto masorético. Esto indica que en la Antigüedad existían múltiples tradiciones textuales del Pentateuco y que la forma samaritana no es necesariamente una invención tardía sino una variante con raíces antiguas. Por ello, el Pentateuco Samaritano es una fuente clave para la crítica textual del Antiguo Testamento: permite confrontar y reconstruir posibles estados previos del texto hebreo.

Uso litúrgico y situación actual

Hoy los samaritanos siguen usando la Torá samaritana en su liturgia y en la enseñanza comunitaria; los rollos litúrgicos samaritanos se escriben en la escritura samaritana (una forma derivada de la antigua escritura hebrea o paleohebreo) y se recitan en las sinagogas samaritanas, especialmente en la comunidad de Nablus (también llamada Siquem) y en la pequeña comunidad de Holón (Israel). El estudio comparado entre el Pentateuco Samaritano, el texto masorético y la Septuaginta continúa siendo esencial para comprender la historia del texto bíblico y las diversidades de práctica y creencia en el Israel antiguo.

Importancia para el estudio bíblico

El Pentateuco Samaritano aporta:

  • evidencia de la pluralidad textal en la Antigüedad;
  • posibles lecturas antiguas que ayudan a resolver problemas textuales en el texto masorético o en la Septuaginta;
  • datos sobre la historia religiosa y social de los samaritanos y su relación con otras comunidades israelitas y judías.

En resumen, la Torá samaritana es una tradición textual independiente y antiguamente establecida del Pentateuco, de gran valor para la crítica textual y para entender la diversidad religiosa del antiguo Israel; aunque los manuscritos que se conservan son en su mayoría medievales, muchas de sus lecturas reflejan variantes con raíces antiguas y continúan siendo objeto de estudio comparativo.