El vuelo 733 de Asiana Airlines (OZ733, AAR733, matrícula HL7229) fue un vuelo nacional de pasajeros de Asiana Airlines. El vuelo procedía del aeropuerto internacional de Seúl-Gimpo y se dirigía al aeropuerto de Mokpo (Corea del Sur).

El vuelo se estrelló el 26 de julio de 1993 en la zona de Hwawon del condado de Haenam, provincia de Jeolla del Sur. Murieron 68 de los 116 pasajeros y la tripulación a bordo, incluidos el capitán y el primer oficial.

Datos del vuelo y la aeronave

El vuelo OZ733 era una ruta doméstica programada que conectaba Seúl con Mokpo, una ciudad en la costa suroeste de Corea del Sur. A bordo viajaban pasajeros y la tripulación habitual para una operación de este tipo. La aeronave, identificada por la matrícula HL7229, era un avión de fuselaje estrecho empleado en rutas cortas y medianas dentro del país.

Desarrollo del accidente

Durante la aproximación final al aeropuerto de Mokpo la aeronave perdió contacto con la trayectoria normal de vuelo y se produjo el impacto contra el terreno en una zona montañosa cercana. El accidente tuvo lugar en condiciones meteorológicas adversas que redujeron la visibilidad y complicaron la maniobra de aproximación. Como resultado del choque y el incendio posterior, hubo un elevado número de víctimas mortales y numerosos heridos entre los sobrevivientes.

Investigación y causas

Las autoridades aeronáuticas de Corea del Sur llevaron a cabo una investigación para determinar las causas del siniestro. Los reportes oficiales y los análisis posteriores señalaron que el accidente fue el resultado de una combinación de factores, entre ellos errores en la gestión de la aproximación por parte de la tripulación y condiciones meteorológicas que dificultaron la visibilidad y la orientación. En varios de estos accidentes, factores como descender por debajo de la altitud mínima sin contacto visual con la pista o errores en la comunicación y la navegación contribuyen al siniestro; la investigación examina precisamente estas áreas para establecer responsabilidades y lecciones aprendidas.

Consecuencias y lecciones

Tras el accidente, se reforzaron las recomendaciones sobre procedimientos de aproximación en condiciones meteorológicas adversas, formación de tripulaciones en toma de decisiones en situaciones críticas y mejora de los sistemas de navegación y aproximación en aeropuertos regionales. Además, el siniestro tuvo impacto en la operación y entrenamiento de la aerolínea y generó revisiones regulatorias orientadas a aumentar la seguridad en vuelos nacionales en Corea del Sur.

Víctimas y rescate

Del total de 116 personas a bordo, 68 fallecieron y 48 resultaron heridas o sobrevivieron. Los equipos de emergencia y rescate acudieron al lugar, donde se llevaron a cabo tareas de extracción, atención médica y recuperación de restos. El accidente provocó un amplio luto nacional y acciones para mejorar la respuesta ante siniestros aéreos en zonas montañosas y de difícil acceso.

Este accidente es recordado como uno de los más graves en la aviación civil de Corea del Sur en la década de 1990 y contribuyó a cambios en procedimientos operacionales y de seguridad aeronáutica en el país.