Manta raya (Manta birostris): definición, características y hábitat

Descubre la manta raya (Manta birostris): gigante marina, características, cerebro avanzado, migración y su hábitat en arrecifes y océanos tropicales.

Autor: Leandro Alegsa

La manta raya (Manta birostris, actualmente reclasificada en algunos estudios como Mobula birostris) es la especie más grande de las rayas. El mayor espécimen conocido alcanza más de 7,6 metros de envergadura y puede pesar alrededor de 1.300 kilogramos. Se distribuye en las aguas tropicales del mundo y suele asociarse a zonas costeras y arrecifes de coral. Las mantas tienen una de las mayores relaciones cerebro‑cuerpo dentro de los Elasmobranchii (tiburones, rayas y afines) y disponen de mecanismos fisiológicos que permiten mantener el cerebro y los ojos más calientes durante inmersiones profundas, registradas hasta aproximadamente 500 metros.

Características y morfología

Las mantas presentan un cuerpo aplanado con grandes “alas” pectorales que les permiten desplazarse con movimientos ondulatorios. Algunas características destacadas:

  • Tamaño: envergadura máxima documentada >7 m; la mayoría de los adultos son más pequeños.
  • Cabeza y boca: boca frontal grande y dos lóbulos cefálicos (pliegues a los lados de la cabeza) que guían el agua hacia la boca durante la alimentación.
  • Coloración: dorso oscuro y vientre más claro; patrones únicos en el vientre que permiten identificar individuos.
  • Sistema sensorial: poseen las ampollas de Lorenzini (sensores eléctricos) y un sistema vascular que ayuda a conservar el calor en órganos vitales durante inmersiones frías.

Alimentación

Las mantas son principalmente filtradoras: consumen plancton, zooplancton y pequeños peces. Nadie captura sus presas solapando agua con la boca abierta mientras nadan o formando “columnas” de alimentación en la superficie y en la columna de agua. Los lóbulos cefálicos ayudan a concentrar y dirigir el alimento hacia la boca. En ocasiones se alimentan de forma cooperativa y pueden concentrarse en bancos densos de plancton.

Hábitat y distribución

Habitan en mares tropicales y subtropicales, tanto en aguas costeras como en mar abierto. Frecuentan arrecifes, plataformas continentales y zonas de afloramiento de nutrientes que favorecen la abundancia de plancton. Algunas poblaciones son migratorias y realizan desplazamientos largos entre zonas de alimentación y de reproducción; otras, como la llamada “manta de arrecife”, tienen una distribución más localizada. Es posible que la taxonomía del grupo necesite revisiones adicionales, como ya se ha discutido respecto al género.

Reproducción y ciclo de vida

Las mantas tienen una reproducción con baja tasa reproductiva: tras la fecundación interna los embriones se desarrollan de forma que la hembra da a luz a pocas crías (habitualmente una o dos) tras varios meses de gestación. Los recién nacidos son independientes al nacer. Alcanzan la madurez sexual relativamente tarde, lo que hace a las poblaciones vulnerables a la explotación y a la pérdida de individuos reproductores.

Comportamiento

Son animales con conductas complejas: muestran visitas a “estaciones de limpieza” donde pequeños peces eliminan parásitos; realizan saltos fuera del agua (breaching), posiblemente relacionados con comunicación, control de parásitos o cortejo; y pueden formar agrupaciones durante la alimentación o en áreas de reproducción.

Conservación y amenazas

Las mantas están sometidas a varias amenazas, entre las que destacan:

  • Pesca dirigida y captura incidental (en redes y palangres), especialmente por las branquias que se emplean en algunos mercados tradicionales.
  • Pérdida y degradación de hábitats costeros y arrecifes.
  • Interacciones negativas con el turismo no regulado (estrés, colisiones con embarcaciones).
  • Contaminación y cambios en la disponibilidad de alimento por alteraciones oceanográficas.

Debido a su baja tasa de reproducción y a la presión humana, varias poblaciones de mantas figuran en listados de conservación internacionales; además, se han adoptado medidas como la inclusión en instrumentos internacionales (por ejemplo, listados comerciales regulados) y la prohibición de captura dirigida en algunos países. El ecoturismo responsable y las áreas marinas protegidas contribuyen a su protección cuando se gestionan correctamente.

En resumen, la manta raya es un animal emblemático de los trópicos marinos: de gran tamaño, con fisiología y comportamiento singulares, y vulnerable frente a numerosas amenazas humanas. La investigación continua, la gestión pesquera y la conservación de sus hábitats son clave para asegurar sus poblaciones.

Reproducir medios de comunicación Vídeo de una manta raya
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