Sociedades históricas: definición, funciones y ejemplos
Descubre qué son las sociedades históricas, sus funciones y ejemplos: preservación del patrimonio, genealogía, protección de edificios y conservación de la memoria local.
Una sociedad histórica (a veces también sociedad de conservación) es un grupo que recoge, guarda y comprende información histórica o cosas históricas. Estos grupos se crearon para ayudar a la gente en el futuro a entender su patrimonio.
Las sociedades históricas pueden hacer muchas cosas diferentes. Algunas se dedican a la genealogía, otras tratan de proteger edificios históricos, otras se centran en determinadas ciudades, países, personas, ferrocarriles o grupos religiosos.
¿Qué hacen las sociedades históricas?
- Recolectar y conservar: documentos, fotografías, objetos, planos, periódicos, oralidades y archivos digitales.
- Investigar y documentar: producir estudios, inventarios y monografías que expliquen el contexto histórico de personas, lugares y eventos.
- Preservar el patrimonio físico: rehabilitación y mantenimiento de edificios, monumentos, paisajes industriales y colecciones museográficas.
- Difundir y educar: organizar exposiciones, charlas, talleres, publicaciones y programas escolares para acercar la historia a la comunidad.
- Asesorar y abogar: aconsejar a gobiernos y particulares sobre conservación, solicitar protecciones legales o intervenir en decisiones urbanísticas.
- Facilitar la investigación genealógica: mantener bases de datos, registros parroquiales y censos que ayudan a quienes indagan su historia familiar.
Tipos de sociedades históricas
- Locales o municipales: centradas en la historia de una ciudad, barrio o municipio.
- Regionales o nacionales: abordan la historia de una región o país y suelen coordinar iniciativas más amplias.
- Temáticas: especializadas en áreas como la genealogía, el ferrocarril, la historia militar, religiosa o industrial.
- De conservación de edificios: enfocadas en la restauración y protección del patrimonio arquitectónico.
- Académicas y profesionales: formadas por historiadores y especialistas que privilegian la investigación científica.
Organización y financiación
Muchas sociedades históricas funcionan como entidades sin ánimo de lucro o fundaciones. Su financiación suele provenir de varias fuentes: cuotas de socios, donaciones privadas, entradas a museos y visitas guiadas, venta de publicaciones, subvenciones públicas o proyectos con patrocinadores. También dependen en gran medida del trabajo voluntario, aunque las sociedades más grandes pueden contar con personal profesional (archiveros, conservadores, historiadores).
Actividades habituales
- Creación y conservación de archivos y colecciones físicas y digitales.
- Publicación de newsletters, revistas y libros.
- Organización de rutas históricas, jornadas de puertas abiertas y recreaciones históricas.
- Programas educativos para escuelas y talleres participativos para la comunidad.
- Asistencia en restauración de bienes culturales y gestión de expedientes de protección patrimonial.
Importancia social
Las sociedades históricas juegan un papel clave en:
- Mantener viva la memoria colectiva y la identidad local.
- Proporcionar fuentes y datos para la investigación académica y la genealogía.
- Promover el turismo cultural y el desarrollo comunitario sostenido.
- Preservar el patrimonio frente a la pérdida por desarrollo urbano, abandono o desastres.
Retos actuales
- Financiación insuficiente para conservar colecciones y mantener edificios.
- Digitalización atrasada: grandes volúmenes de material aún no están accesibles en línea.
- Equilibrio entre acceso y conservación: facilitar el uso público sin dañar los objetos o documentos.
- Replanteamiento ético: repatriación de objetos, inclusión de historias silenciadas y diversidad de voces en las narrativas históricas.
- Cambio climático: amenaza para sitios y colecciones por inundaciones, incendios y deterioro acelerado.
Ejemplos y modelos
Las formas y tamaños de las sociedades históricas varían mucho: desde pequeños grupos de voluntarios que conservan la memoria de un pueblo, hasta instituciones nacionales con archivos y museos. Algunas funcionan como asociaciones vecinales; otras actúan como fundaciones profesionales que gestionan grandes colecciones. También existen redes y federaciones que agrupan a sociedades locales para coordinar esfuerzos y compartir buenas prácticas.
Cómo participar o apoyar
- Hacerse socio o voluntario para ayudar en tareas de archivo, atención al público o actividades educativas.
- Donar documentos, objetos o fondos para la conservación.
- Asistir a actividades públicas: conferencias, rutas, exposiciones y talleres.
- Colaborar en proyectos de digitalización o en campañas de concienciación.
En resumen, las sociedades históricas son instituciones esenciales para conservar, interpretar y transmitir el pasado. A través de sus actividades contribuyen a que las comunidades conozcan su identidad, aprendan de la historia y protejan su patrimonio para generaciones futuras.

La Casa Nelson W. Aldrich, sede de la Sociedad Histórica de Rhode Island en Providence, Rhode Island, EE.UU.
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