Deambulatorio: definición, ubicación y función en catedrales y claustros
Deambulatorio: qué es, ubicación y función en catedrales y claustros. Paso cubierto, vía de procesión, historia y ejemplos arquitectónicos esenciales.
El deambulatorio (latín medieval ambulatorium) es el paso cubierto alrededor de un claustro. El término se aplica a veces a la vía de procesión que rodea el extremo oriental de una catedral o de una gran iglesia. Suele estar detrás del altar mayor.
Definición y etimología
El término deambulatorio proviene del latín medieval ambulatorium, relacionado con el verbo «ambular» (andar). Designa, en general, a cualquier pasillo cubierto concebido para la circulación peatonal alrededor de un patio, nave o ábside. En arquitectura religiosa tiene dos acepciones habituales: el pasillo que rodea el claustro en monasterios y conventos, y la galería que permite la procesión o el tránsito alrededor del ábside en iglesias y catedrales.
Ubicación
En un complejo monástico, el deambulatorio rodea el patio central del claustro y comunica los distintos edificios conventuales (refectorio, sala capitular, iglesia, dormitorios). En la iglesia o catedral, el deambulatorio se sitúa habitualmente en el extremo oriental, detrás del altar mayor y en torno al ábside, conectando con capillas radiales cuando las hay.
Funciones
- Circulación: facilita el movimiento de monjes, clérigos y fieles sin interrumpir los oficios religiosos en el interior del coro o la nave central.
- Procesiones: sirve como vía de culto para procesiones litúrgicas y actos religiosos.
- Peregrinación y devoción: en iglesias con reliquias, permite a los peregrinos recorrer el espacio y visitar capillas o relicarios sin interferir en la misa.
- Acceso y conexión: comunica dependencias monásticas en claustros y conecta capillas laterales y sacristías en catedrales.
- Espacio para meditación: en monasterios actúa como paseo cubierto para la lectura y la contemplación.
Arquitectura y variantes
Los deambulatorios adoptan soluciones constructivas diversas según la época y el lugar. En el románico suelen presentar bóvedas de cañón o de arista, con muros más gruesos y pequeñas ventanas; en el gótico se abren mediante arcos apuntados, bóvedas de nervios y grandes ventanales que aportan luz. Elementos habituales:
- Columnas o pilares que sostienen arcadas hacia el jardín del claustro o hacia la girola (en iglesias).
- Bóvedas (de cañón, de arista o de crucería) que cubren el corredor.
- Capillas radiales o absidiolos que se articulan alrededor del deambulatorio en el extremo oriental de muchas catedrales (el llamado chevet en la tradición francesa).
- Decoración escultórica en capiteles, cimacios y arcos, especialmente en románico y gótico.
Variantes según el edificio
En el claustro, el deambulatorio es un espacio íntimo y cerrado, ligado a la vida monástica; en la catedral constituye una transición entre el transepto, el coro y las capillas, y suele estar abierto al público. Algunas iglesias medievales añadieron un deambulatorio amplio y una serie de capillas radiales para acoger a peregrinos y reliquias, permitiendo el flujo constante de visitantes sin perturbar los cultos.
Ejemplos notables
Existen numerosos ejemplos europeos donde el deambulatorio es una pieza destacada de la planta y la experiencia espacial: la girola con capillas radiales en catedrales góticas, como las de Chartres o Notre-Dame de París, o los deambulatorios claustrales de monasterios románicos y cistercienses. En muchos santuarios de peregrinación, el diseño del deambulatorio fue fundamental para gestionar el tránsito de fieles.
Conservación y visita
Hoy los deambulatorios son frecuentemente accesibles al público y forman parte de las rutas turísticas y culturales. Su conservación es importante para entender la organización litúrgica y monástica de la Edad Media, así como la evolución técnica y artística de la arquitectura religiosa.

Ambulatorio, iglesia de Saint-Sulpice, París, Francia
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