La cianotipia es un proceso de impresión fotográfica que produce impresiones de color azul. John Herschel descubrió el proceso en 1842. Los ingenieros lo utilizaron hasta bien entrado el siglo XX como un proceso sencillo y de bajo coste para producir copias de dibujos, denominados planos. El proceso utiliza dos productos químicos: citrato de hierro (III) de amonio y ferricianuro de potasio.
Qué es la cianotipia y su importancia histórica
La cianotipia es una técnica de impresión fotográfica de contacto que da como resultado imágenes en distintos tonos de azul intenso, conocidos como "azul de Prusia". Además de su uso práctico como método económico para copiar planos, la cianotipia tiene una importancia artística y documental: Anna Atkins, por ejemplo, la empleó a mediados del siglo XIX para crear uno de los primeros libros ilustrados con fotografías (especialmente de especímenes botánicos).
Principio químico
El proceso se basa en una reacción fotoquímica del hierro. En la emulsión sensibilizada el hierro en estado férrico (Fe3+) se reduce al estado ferroso (Fe2+) cuando se expone a luz ultravioleta. El ión ferroso reacciona con el ferricianuro para formar ferricianuro ferroso, que tras una serie de transformaciones produce el pigmento insoluble conocido como azul de Prusia (ferric ferrocyanide, Fe4[Fe(CN)6]3). El resultado visible se revela durante el lavado y la oxidación al aire.
Materiales y receta básica
- Sustancias activas: citrato de hierro (III) de amonio (ferric ammonium citrate) y ferricianuro de potasio (potassium ferricyanide).
- Sustratos comunes: papel de acuarela (algodón), cartulina, tejidos naturales (algodón, lino), vidrio y superficies tratadas para aceitar la adhesión.
- Ejemplo de receta tradicional: preparar dos soluciones por separado: A (citrato de hierro (III) de amonio disuelto en agua) y B (ferricianuro de potasio disuelto en agua), y mezclarlas en partes iguales justo antes de usar. Una relación utilizada tradicionalmente es aproximadamente 25 g de citrato férrico amónico y 10 g de ferricianuro por 100 ml de agua, aunque existen variaciones y kits comerciales con proporciones optimizadas.
- Accesorios: pincel o rodillo para aplicar la emulsión, negativo de contacto (digital o fotográfico), vidrio para contacto, lámpara UV o luz solar, bandeja y agua para revelado.
Pasos básicos del proceso
- Preparar la emulsión: disolver cada componente en agua limpia por separado y mezclar las dos soluciones en partes iguales en una habitación con luz tenue.
- Aplicar al soporte: extender la emulsión mezclada con un pincel o rodillo sobre el papel o tejido y dejar secar en la oscuridad o con luz muy débil.
- Colocar el negativo y exponer: poner el negativo en contacto con la superficie sensibilizada y presionar con vidrio para asegurar buen contacto. Exponer a luz solar directa o a una fuente de luz UV. Los tiempos varían (desde 1 a 20 minutos en sol directo, o segundos/minutos con lámparas UV más intensas) según la intensidad lumínica y la densidad del negativo.
- Revelado: lavar el soporte con agua corriente. Durante el lavado el área expuesta se vuelve azul a medida que se forma el pigmento. Un enjuague prolongado (20–30 minutos) suele eliminar los restos solubles y estabilizar el color.
- Secado y opcionales: dejar secar. Para intensificar o variar el tono se pueden aplicar baños cortos de peróxido de hidrógeno diluido (acelera la oxidación y oscurece el azul) o técnicas de tonificación (té, taninos, soluciones de cobre) para obtener azules más oscuros, marrones o verdosos.
Variaciones y usos contemporáneos
- Impresión sobre tela para confección y arte textil.
- Fotogramas y contacto directo con plantas u objetos (fotogramas botánicos al estilo de Anna Atkins).
- Uso de negativos digitales impresos en transparencias para imprimir fotografías con mayor detalle y control tonal.
- Kits comerciales y emulsiones premezcladas que simplifican el proceso para principiantes.
Consejos prácticos y solución de problemas
- Si la imagen sale demasiado pálida: aumentar el tiempo de exposición o usar un negativo con mayor contraste; comprobar que la emulsión se aplicó uniformemente.
- Si queda amarilla o marrón antes del lavado: puede deberse a residuos de sales no lavadas; un lavado más largo en agua corriente suele solucionar el problema.
- Manchas o pérdida de detalle: asegurar buen contacto entre negativo y papel (usar vidrio y presión uniforme) y emplear un papel de grano fino para más nitidez.
- Control del contraste: variar la concentración de la emulsión, la densidad del negativo o emplear máscaras de exposición.
Conservación y durabilidad
El azul de Prusia es relativamente estable al paso del tiempo, pero puede verse afectado por ambientes muy ácidos, la exposición prolongada a la luz ultravioleta intensa o el contacto con soluciones cloradas. Para conservar obras en cianotipia se recomiendan montajes con materiales libres de ácido, enmarcar detrás de cristal con filtro UV y almacenarlas en lugar seco, oscuro y con temperatura estable.
Seguridad y medio ambiente
- Los reactivos usados en cianotipia tienen toxicidad baja comparada con muchos otros procesos fotográficos, pero deben manejarse con precaución: usar guantes, gafas de protección y evitar ingestión o inhalación de polvos.
- No mezclar nunca los reactivos con ácidos fuertes ni con soluciones que puedan liberar cianuros. El ferricianuro de potasio puede liberar cianuro si se acidifica fuertemente; por tanto, evitar condiciones ácidas durante la eliminación.
- Desechar los residuos siguiendo las normas locales para desechos químicos; no verter grandes cantidades al desagüe sin consultar las regulaciones locales.
Recursos y aprendizaje
La cianotipia es una técnica accesible para principiantes y valiosa para artistas y educadores. Existen numerosos tutoriales, libros y cursos prácticos que enseñan desde recetas básicas hasta variantes avanzadas. Experimentar con papeles, tiempos de exposición y técnicas de tonificación permite obtener una amplia gama de expresiones visuales manteniendo la simplicidad del proceso.


