El príncipe Antoine de Mónaco, marqués de Baux (16 de diciembre de 1717 – 4 de febrero de 1718) fue un príncipe monegasco y miembro de la Casa de Grimaldi. Fue hijo de la princesa Louise‑Hippolyte Grimaldi y de Jacques Goyon de Matignon —quien más tarde sería conocido como Jacques I de Mónaco—. Como primogénito varón se le otorgó el título tradicional del heredero, marqués de Baux, y por su linaje paterno también se le asociaba con el título de conde de Matignon.

Antoine murió en la infancia, a los pocos meses de vida, por lo que nunca llegó a ejercer funciones políticas ni a suceder a su madre en el trono monegasco. Su temprana muerte ilustra la alta mortalidad infantil de la época y tuvo consecuencias directas en la línea de sucesión: tras su fallecimiento, el heredero sería un hermano nacido más tarde, Honoré (quien llegaría a ser Honoré III de Mónaco).

El título de marqués de Baux es histórico en la Casa de Grimaldi y se ha usado tradicionalmente para designar al príncipe heredero de Mónaco. Aunque la vida de Antoine fue muy breve y su papel en la historia política del Principado fue limitado, su nacimiento y muerte forman parte del contexto dinástico que marcó las sucesivas generaciones de la familia Grimaldi durante el siglo XVIII.