Joseph Vincent "Joe" Paterno (pronunciado /pəˈtɜrnoʊ/; 21 de diciembre de 1926 - 22 de enero de 2012) fue un entrenador de fútbol americano universitario. Fue el entrenador principal de los Nittany Lions de Penn State durante 46 años, desde 1966 hasta 2011. El apodo de Paterno era "JoePa".
Paterno era un italoamericano nacido y criado en Brooklyn. Su equipo ganó 409 partidos con él como entrenador, por lo que tenía el récord de victorias de un entrenador de la División I de la NCAA de la Football Bowl Subdivision (FBS). Es el único entrenador de la FBS que ha alcanzado las 400 victorias. Entrenó a cinco equipos invictos que ganaron los principales partidos de la Bowl. En 2007, entró en el Salón de la Fama del Fútbol Universitario.
Los administradores de Penn State despidieron a Paterno en medio de la temporada de fútbol americano en noviembre de 2011. La universidad estaba preocupada por la posible responsabilidad de Paterno después de que el antiguo entrenador asistente Jerry Sandusky fuera arrestado por cargos de abuso sexual de menores.
Paterno murió de cáncer de pulmón el 22 de enero de 2012.
Primeros años y formación
Nacido en Brooklyn en 1926, Paterno se graduó en la universidad y comenzó su carrera vinculada al fútbol americano universitario. Tras formarse como jugador universitario, pronto se incorporó al mundo del entrenamiento, donde desarrolló una carrera larga y estable en Penn State.
Carrera en Penn State
Paterno se unió al cuerpo técnico de Penn State como asistente en la década de 1950 y, en 1966, sucedió a Rip Engle como entrenador principal. Durante sus 46 temporadas al frente del equipo se caracterizó por una filosofía que mezclaba exigencia deportiva y atención a la formación académica de sus jugadores; este enfoque fue conocido popularmente como parte del “gran experimento” de Penn State para combinar éxito en el campo con rendimiento en el aula.
Bajo su mando, Penn State experimentó un crecimiento sostenido en consistencia competitiva: Paterno construyó programas defensivos y ofensivos sólidos, llevó al equipo a numerosas apariciones en bowls y ganó títulos nacionales reconocidos por la comunidad universitaria. Entre sus logros más destacados figuran:
- 409 victorias oficiales como entrenador principal (récord histórico en la FBS en su momento).
- Varios equipos invictos y títulos nacionales de alto perfil (incluyendo temporadas de 1982 y 1986 que se reconocen como campeonatos nacionales por la universidad y por gran parte de la prensa deportiva).
- Inducción al Salón de la Fama del Fútbol Universitario en 2007.
Controversia y despido
En 2011 estalló un escándalo cuando se divulgó la investigación sobre las acusaciones de abuso sexual contra el ex entrenador asistente Jerry Sandusky. La gestión de las denuncias y la información sobre lo sucedido suscitaron preguntas públicas sobre lo que sabían distintas autoridades del programa, incluido Paterno. Aunque Paterno no fue acusado penalmente, la universidad decidió despedirlo en noviembre de 2011 por preocupaciones administrativas y de responsabilidad institucional.
Tras el caso, la NCAA impuso sanciones a Penn State que incluyeron, entre otras medidas, la anulación de más de cien victorias históricas del programa y sanciones económicas y de probación. En años posteriores, y tras recursos y acuerdos legales entre la universidad y la NCAA, parte de esas sanciones fueron revisadas y las victorias que habían sido anuladas fueron restauradas en un acuerdo de 2015, lo que devolvió a Paterno su total oficial de victorias en muchos recuentos históricos. El proceso generó un amplio debate sobre responsabilidad institucional, ética y la memoria pública de entrenadores y universidades.
Fallecimiento y legado
Paterno falleció el 22 de enero de 2012 a los 85 años por complicaciones relacionadas con un cáncer de pulmón. Su figura dejó una huella compleja y ambivalente: por un lado, un entrenador con récords históricos, influyente en el fútbol universitario y respetado por muchos exjugadores; por otro, una figura muy criticada por la forma en que se manejaron las denuncias relacionadas con Sandusky.
El legado de Joe Paterno sigue siendo objeto de debate: hay quienes enfatizan sus logros deportivos y su dedicación a la educación de los jugadores, y quienes subrayan la importancia de la rendición de cuentas institucional y moral en casos de violencia y abuso. El episodio marcó no solo la historia de Penn State sino también la manera en que universidades y programas deportivos afrontan denuncias graves en su seno.