Resumen
Eduardo V (nacido el 2 de noviembre de 1470) fue el hijo mayor del rey Eduardo IV y de Isabel Woodville. Se convirtió en rey el 9 de abril de 1483, a los doce años de edad, pero nunca fue coronado. En pocas semanas, su reinado terminó cuando su tío, Ricardo, duque de Gloucester, asumió el poder y fue proclamado rey Ricardo III. La desaparición posterior de Eduardo en la Torre de Londres y su presunto asesinato siguen siendo uno de los misterios más conocidos de la Inglaterra medieval tardía.
Vida temprana y acceso al trono
Eduardo pasó su infancia en una influyente casa real yorkista. A la muerte de su padre, en abril de 1483, lo sucedió como monarca, pero, al ser menor de edad, quedó bajo la tutela de un consejo y el duque de Gloucester fue nombrado Protector del reino. El ambiente de la corte se volvió tenso, con rivalidades entre los parientes de la madre de Eduardo y poderosos nobles.
Confinamiento y desaparición
Antes de su previsto viaje para la coronación, Eduardo y su hermano menor, Ricardo, duque de York, fueron alojados en la Torre de Londres, utilizada entonces tanto como residencia real como fortaleza segura. Los dos niños fueron vistos cada vez menos en público. Para finales del verano o el otoño de 1483 habían desaparecido de los registros contemporáneos. Ningún relato de la época ofrece una explicación concluyente; cronistas e historiadores posteriores han considerado probable su muerte, aunque no está demostrada.
Teorías, pruebas y legado
Se han propuesto varias explicaciones: que Ricardo III ordenó su muerte, que otros nobles como el duque de Buckingham fueron responsables, o que intervinieron pretendientes rivales o agentes extranjeros. En 1674 se encontraron dos pequeños esqueletos bajo una escalera de la Torre y fueron enterrados de nuevo en la abadía de Westminster; las pruebas científicas modernas no los han identificado de manera definitiva como los príncipes. La historia dio forma a la propaganda Tudor y a la literatura posterior: la representación de Ricardo III como su asesino influyó profundamente en la memoria pública.
Datos destacados
- El reinado de Eduardo V duró solo unos meses y nunca fue coronado.
- El Parlamento aprobó el Titulus Regius, que declaraba ilegítimos a los hijos de Eduardo IV; esta decisión fue anulada más tarde cuando Enrique VII ocupó el trono.
- La desaparición de los «Príncipes de la Torre» sigue siendo una de las grandes cuestiones sin resolver de la historia medieval inglesa.