La temporada de huracanes del Atlántico de 1933 comenzó en el verano y se prolongó hasta cerca del final del otoño de ese año. Fue una campaña excepcionalmente activa dentro de la serie histórica de la temporada de huracanes en el Atlántico, y aparece entre las más intensas registradas.
En los registros oficiales y en los análisis históricos posteriores se contabilizaron un número muy alto de sistemas tropicales durante 1933. Según los recuentos tradicionales, se registraron alrededor de 20 tormentas tropicales (algunas fuentes y revisiones posteriores señalan 21), lo que coloca a 1933 como la tercera temporada más activa de la que se tiene constancia. En algunos listados ese total empata con el de la temporada de 1995. Sólo temporadas recientes, como las de 2005 y 2020, superaron el número de sistemas registrados en 1933.
Cómo se contaban las tormentas: antes de 1950 (1950) no existía el sistema moderno de nombres para los ciclones en el Atlántico; las tormentas se identificaban por número o por la fecha y lugar en que se observaban. Además, la observación era limitada: no había satélites, la cobertura por aeronaves era escasa y la detección dependía de observaciones desde barcos y estaciones costeras. Por ello, es probable que algunas tormentas pequeñas o de corta vida no fueran detectadas, y los totales históricos pueden revisarse con investigaciones posteriores (reanálisis).
Impactos y afectaciones: varias de las tormentas de 1933 causaron daños significativos en islas del Caribe, Bahamas, la costa del Golfo de México y partes de la costa este de Estados Unidos. Hubo pérdidas humanas y daños materiales notables en zonas localizadas; sin embargo, la cuantificación precisa de víctimas y costes es más complicada que en épocas modernas debido a la escasez y fragmentación de los registros.
Legado y revisiones históricas: la temporada de 1933 es objeto de interés para climatólogos e historiadores meteorológicos porque ejemplifica las limitaciones de la observación previa a la era satelital y la importancia del reanálisis para ajustar las cifras históricas. A día de hoy se utiliza como referencia para comparar la actividad ciclónica de distintos períodos y para estudiar la variabilidad natural del Atlántico.